Ya le habían avisado a Jannik Sinner de que su debut no iba a ser un camino de rosas, y lo mismo le ha pasado a Novak Djokovic. El serbio sufrió de lo lindo para derrotar al chino Yibing Wu (6-4,5-7, 6-4 y 6-4), quien le puso contra las cuerdas y fue capaz de arrebatarle un set, pero acabó sucumbiendo ante el talento del ganador de 24 Grand Slams.
En una batalla de más de tres horas, Djokovic, a sus 39 años y en la recta final de su carrera, volvió a mostrar el carácter que le ha caracterizado durante su larga trayectoria, llena de éxitos y victorias gloriosas.
Aunque sobre el papel, se predecía un debut sencillo y fácil para el siete veces en suelo británico, fue todo lo contrario. Wu, en su segunda participación en Wimbledon, salió a la pista con descaro y sin miedo a nada.
El duelo comenzó de la mejor manera para el serbio, con un 'break' en el juego inaugural. A pesar de ello, el chino avisó de lo duro que iba a ser el encuentro al tener a su favor dos bolas de 'break' en el décimo juego que no pudo aprovechar
El serbio cerró la manga con dudas, pero el ir delante en el marcador parecía una losa muy grande para Wu. No fue nada de eso. Al revés, el número 102 del mundo, siguió mostrando su mejor nivel, llegando incluso a igualar la contienda con un meritorio 7-5.
La pista central estalló de júbilo y llevó en volandas a Wu, al que animaban sin cesar. Mientras, Djokovic, fiel a su estilo, imploraba a los cuatro vientos ante los golpes inesperados del chino.
En el tercer set, la contienda continuo, con ambos tenistas poniendo a buen recaudo su saque y sin conceder ningún atisbo de oportunidad al rival. Aunque de nuevo, un gran noveno juego del serbio fue suficiente para quebrar el saque del rival, llevarse el set y adelantarse en el marcador.
A pesar del nuevo golpe, Wu iba vender cara su derrota, aunque no estuvo acertado en los momentos importantes. Desaprovechó hasta seis bolas de 'break' y volvió caer en la misma piedra. Mismo momento del set, el noveno, y mismo resultado: rotura de servicio y cierre del partido tras más de tres horas de batalla.
El público, que no se movió del sitio a pesar de que el reloj marcaba las 22 de la noche, reconoció el esfuerzo de ambos y las cámaras mostraron a David Beckham, exfutbolista y propietario del Inter de Miami, aplaudiendo sin cesar.
Bola de fuego superada por Novak, cuyo siguiente obstáculo será el griego Stefanos Tsitsipas, que está muy lejos del gran nivel que mostró en años anteriores.