El proceso para la regularización extraordinaria de inmigrantes concluyó este martes con más de un millón de solicitudes, una cifra que excede las previsiones del Gobierno.
En los últimos meses, sindicatos policiales han reiterado que las cifras que manejaba el Ejecutivo, que llegó a hablar de 500.000 solicitudes, no se correspondían con la realidad de la calle al tiempo que alertaron de que se había detectado un flujo de personas que llegaban de Europa buscando la regularización.
Según informa El Español este miércoles, la Policía calcula que 400.000 migrantes no residentes en España habrían optado a la regularización promovida por el Gobierno español.
Aprovechándose del espacio Schengen, que permite la libre circulación entre países europeos, las mafías habrían actuado para lucrarse a costa de las personas que quieren regularizar su situación en la Unión Europea.
Ese ha sido precisamente uno de los temores de las autoridades europeas. El comisario de Migración de la UE, Magnus Brunner, ha avalado recientemente una resolución del PP contra regularizaciones "unilaterales" como la de Sánchez ante el peligro que pueda suponer para el resto de países que otro lleve a cabo un proceso de esta magnitud.
Ante ese escenario, el Tribunal Supremo ha planteado la posibilidad de llevar el proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) por si entrara en conflicto con el derecho comunitario.
Dese el Gobierno, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones mantiene que la norma "se ha redactado velando estrictamente por su compatibilidad con el derecho de la Unión Europea (UE)".
Las fuentes del ministerio trasladan a los solicitantes un mensaje de tranquilidad y aclaran que la regularización otorga un permiso de residencia y trabajo válido exclusivamente en territorio español.