Los vecinos de los dos últimos pueblos que permanecían desalojados por el incendio forestal de Fermoselle (Zamora) han comenzado esta tarde a regresar a sus casas de Mámoles y Pinilla de Fermoselle, según han informado a EFE fuentes de la Guardia Civil.
De esta forma, la situación por el fuego, que provocó el pasado miércoles el desalojo de catorce poblaciones y el confinamiento de otras dos, con unos mil vecinos evacuados y unos 1.500 confinados, vuelve a la normalidad.
También se han reabierto este viernes por la tarde las tres carreteras de la zona que permanecían cortadas por el incendio, después de que por la mañana se hubieran realojado el resto de poblaciones y se hubiera recuperado el tráfico en el resto de vías de la zona.
El director técnico de extinción de la jornada, Francisco Bolaños, ha asegurado que la situación actual, a última hora de la mañana, es de "estabilidad" después de la evolución nocturna favorable.
Por ello, a lo largo de la mañana de este viernes se han realizado trabajos "esencialmente de maquinaria y de remate con herramienta", labor que consiste en apagar por completo las pequeñas brasas y puntos calientes con palas, agua o azadas.
Junto a esos trabajos en zonas accesibles, en los puntos calientes, ubicados en áreas escarpadas de difícil acceso, se utilizan los medios aéreos para sofocar las llamas.
Cinco incendios activos en León
Los medios aéreos movilizados este viernes en el incendio forestal de Fermoselle (Zamora) han centrado su labor esta mañana en hacer descargas en los puntos calientes que presentan mayor complicación, ubicado uno de ellos en el entorno de Mámoles, en Arribes del Duero, y los otros dos en la cola del incendio, en los cañones del río Tormes. La autovía A-6 se ha reabierto al tráfico entre los kilómetros 422 y 428, a la altura de Vega de Valcarce.
La Junta de Castilla y León ha acordado elevar el nivel de riesgo de ese fuego al considerar que puede provocar leves restricciones para la población o una ligera afectación a infraestructuras, aunque por el momento no se han comunicado desalojos.
El fuego se inició a las 14.55 horas y permanece activo, mientras las causas de su origen continúan bajo investigación.
Desde el primer momento se movilizó un operativo integrado por seis medios de extinción terrestres y aéreos, que continúan trabajando para contener las llamas y evitar que el incendio gane intensidad.
Este nuevo incendio se suma al de Veguellina, en Villafranca del Bierzo, que sigue en nivel dos, el máximo, y que ha obligado a evacuar varias localidades; mientras que el de Valdelaloba, en Toreno, ha mejorado en las últimas horas y ha sido rebajado a IGR 1.
Además de esos tres fuegos de mayor riesgo, hay otro activo en Moreda, también el Bierzo, que lleva desde el 29 de julio; y otro más en La Utrera, en la zona del Órbigo, desde el 28 de julio.
Extremadura
Diecisiete medios aéreos -nueve aviones y ocho helicópteros- participan este viernes en la extinción de un incendio en el término municipal de Herrera del Duque (Badajoz), según ha informado el Plan Infoex de la Junta de Extremadura. El fuego ha sido declarado de nivel 1 de peligrosidad por posible afectación a viviendas aisladas.
En los trabajos participan también ocho unidades de bomberos forestales terrestres, más seis helitransportadas, además de tres vehículos de maquinaria pesada. En el lugar hay tres agentes del Medio Natural y tres técnicos de extinción.
El incendio forestal declarado esta madrugada en el término municipal de Tornavacas, en la provincia de Cáceres, presenta una "evolución favorable", según ha informado el Servicio de Prevención y Extinción de Incendios Forestales de Extremadura Plan Infoex, que mantiene el fuego en fase de extinción.
El incendio fue detectado sobre las 4:45 horas y afecta a una zona de alta montaña, donde los efectivos continúan trabajando para controlar los dos focos localizados inicialmente en el puerto de Tornavacas y en el paraje conocido como La Serrá.
En las labores de extinción intervienen cinco unidades de bomberos forestales terrestres, seis helitransportadas, tres agentes del Medio Natural, tres técnicos de extinción, seis helicópteros, dos aviones y dos máquinas pesadas.