El Gobierno de Pedro Sánchez continúa aferrándose al poder pese a carecer de mayorías y llevar sin Presupuestos desde 2023.
El Congreso de los Diputados rechazó este jueves, por segunda vez y de forma definitiva, la senda de estabilidad propuesta por el Gobierno, un paso imprescindible para la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado de 2027. La iniciativa fue rechazada con 176 votos en contra, frente a 166 a favor y cinco abstenciones, reproduciendo el mismo resultado de la primera votación celebrada hace una semana.
La propuesta contó con el respaldo de PSOE, Sumar, PNV, EH Bildu, ERC, BNG y Coalición Canaria, mientras que PP, Vox, Junts y UPN votaron en contra. Podemos y la diputada de Compromís Águeda Micó optaron por la abstención.
La derrota supone un nuevo revés para el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que continúa aferrado al cargo, pese a carecer de una mayoría parlamentaria suficiente para sacar adelante las principales iniciativas económicas de la legislatura. Con este resultado, el Gobierno deberá replantear su estrategia presupuestaria y presentar un proyecto de cuentas ajustado a los límites de déficit fijados por las reglas fiscales europeas.
Desde el Ministerio de Hacienda, el titular del departamento, Arcadi España, defendió durante el debate que la senda rechazada permitía a las comunidades autónomas disponer de un margen adicional de déficit equivalente al 0,1% del PIB, unos 5.840 millones de euros en tres años. Sin embargo, la oposición sostuvo que no existían motivos para modificar el sentido del voto respecto al primer rechazo.
Junts volvió a desempeñar un papel decisivo en la votación. La formación catalana reiteró su rechazo al considerar insuficiente la financiación destinada a Cataluña y mantuvo su negativa a respaldar tanto la senda fiscal como unos futuros Presupuestos, una posición que dificulta aún más las opciones del Ejecutivo.
Pese a la derrota, el Gobierno mantiene su intención de presentar un proyecto de Presupuestos para 2027. No obstante, diversas formaciones parlamentarias consideran que las cuentas tienen escasas posibilidades de prosperar en el Congreso. En caso de que el proyecto también fuera rechazado, aumentaría la presión política sobre Pedro Sánchez para convocar elecciones generales anticipadas, aunque la decisión corresponde exclusivamente al presidente del Gobierno.
La votación coincidió con el tercer aniversario de las elecciones generales del 23 de julio de 2023, en una jornada parlamentaria que evidenció nuevamente la fragilidad de la mayoría que sostiene al Ejecutivo. Aunque el Gobierno logró sacar adelante otras iniciativas legislativas, como la tramitación del proyecto de ley para la condonación parcial de la deuda autonómica y la convalidación de varios decretos ley, el rechazo de la senda fiscal representa uno de los principales obstáculos para el desarrollo del último tramo de la legislatura.