Afirma que de haber un informe que alertara de "algo parecido" a la entrada masiva de 2021, se hubiera elevado a las más altas autoridades del Estado.
El Ministerio del Interior calcula que alrededor de 72.000 migrantes entraron a Ceuta desde Marruecos el pasado jueves. Así lo ha reconocido el ministro Fernando Grande Marlaska en una rueda de prensa tras la reunión con los Ministros del Interior de la Unión Europea, donde ha asegurado que quedan 2.000 migrantes en la ciudad autónoma. Según el Gobierno ceutí, la cifra es mayor, en concreto, entre 3.000 y 5.000.
A pesar de expresar "todo su reconocimiento" al CNI y a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, el ministro del Interior ha manifestado que "no hubo ningún informe ni aviso de nada parecido a lo que ha acontecido". Marlaska ha afirmado que si la inteligencia española hubiera detectado que podría suceder "algo parecido" a la entrada masiva de 2021, el informe hubiera tomado "otros cauces", hasta las más altas autoridades del Estado.
En cuanto a la posibilidad de depurar responsabilidades tras no detectarse esta entrada masiva, Marlaska ha descartado dimisiones. “Hay muchas cosas que ocurren y no necesariamente tiene que haber una responsabilidad”, ha manifestado, “ningún servicio de información de ningún país europeo alertó”.
Se ha tratado, ha sostenido Marlaska, de una operación “orquestada” por un “conjunto de mafias” con “la excusa de una interpretación interesada de una sentencia del Tribunal Supremo”.
Además, según el ministro, el espacio Schengen "no se ha visto comprometido" y ha añadido que las entradas se han parado "completamente". “Ha quedado claro que Ceuta tiene un régimen especial en Schengen”, ha dicho, y que “ninguna persona puede salir de Ceuta sin un control efectivo documental”.
Tras la entrada masiva en Ceuta ocurrida el jueves, decenas de miles de personas han partido de vuelta hacia la frontera para regresar a Marruecos debido a la presión de las Fuerzas de Seguridad y el anuncio de un acuerdo entre España y Marruecos para su repatriación.
La ausencia de comercios, superficies comerciales o bares abiertos en Ceuta para poder atender sus necesidades más básicas, ha sido otro de los factores que ha impulsado la salida ordenada de miles de personas.