www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TOROS

Crónica taurina | Puerto de Santa María: el toreo al son de tanguillo

Morante en una imagen de archivo
Ampliar
Morante en una imagen de archivo (Foto: EFE/ Julio Muñoz)
domingo 02 de agosto de 2026, 10:47h

La tarde de toros en la bella plaza de Puerto de Santa María proporcionó mucha satisfacción para el público que llenó los tendidos. Los toros de Álvaro Núñez de diversa edad y hechuras, también dieron un juego desigual. La cuadrilla de Juan de Ortega representada por Jorge Fuentes, Manuel A. Sánchez y José A. Muñoz “Perico” se la han jugado con el lote de su maestro. Además, se desmonteró Javier Ambel.

Morante abrió la tarde con Tabacalero (1º1/22), un toro corretón, al cual le costó abordar con el capote. Lo contrario sucedió con la muleta: la plaza entera celebraba cada muletazo con un emocionado olé. El maestro sin aspavientos, sin fruslería de adornos, llevó al animal por ambas manos con sobriedad y estilo. Y firmeza de los pies clavados en el albero. La espada ejecutada al encuentro entró después de un pinchazo. Un trofeo. Otro trofeo llegó con Rescoldito (4º2/22), un toro feucho, cornibrocho y bizco. El tercio de varas con tres puyas interminables daban la impresión de una faena de aliño muy breve. Había quien maliciaba de que Morante no quería ni verlo. Cuál fue la sorpresa cuando el torero se empleó aquilatando las distancias y el temple para sacarle una faena al bicho reservón e incierto, a quien había que persuadir mucho para embestir. El animal a pesar de las varas no se cayó ni acusó el desmesurado castigo y, finalmente, respondió al empeño de Morante colaborando para elevar la faena a una obra de arte.

Alejandro Talavante, quien anda por las plazas de figura y con toros selectos, se vio obligado a amarrarse los machos y salir con todo. Su primero, Berlanguillo (2º3/20), un animal alto, con respetable edad y cabeza, exigía que se hicieran las cosas bien. Al principio, parecía que el diestro lo tenía todo ganado, pero el toro se vino arriba y comenzó a rebelarse rematando las tandas a cabezazos. Talavante abordó estas complicaciones, acabó la faena pronto con una estocada tendida. La petición no ha sido consentida por el palco. Ponderoso (5º1/22) ha sido una maquina de embestir: lo único que veía fue el trapo y no se hartaba de darlas vueltas en torno a la figura erguida del torero. Talavante, previamente, tomó la decisión de no picar al animal, y esto causó una controversia a la hora de matar: el público se puso a exigir un indulto y Talavante a alargar la faena para forzar la presidencia. Sin embargo, esta vez no pudo ser y el animal, noblote hasta parecer atontado, cayó en el ruedo. Una vuelta al ruedo para él y dos orejas para la figura.

Juan Ortega tuvo el lote más complicado de la tarde. Primero, lidió a Perdicero (3º12/21) que paró ante el capote nada más salir al ruedo. Tenía visos de manso y así fue: Ortega tuvo que perseguir a su contrario, buscarle y aprovechar sus embestidas. Se salvó de unas cuantas tarascadas. Una de las faenas de mayor esfuerzo y valor. Estuvo bien con el estoque. Con Vitorito (6º3/22) Juan Ortega estuvo sublime con el capote: una larga cambiada, unos capotazos rodilla en tierra, luego las chicuelinas al paso para llevarlo a caballo, y un broche de verónicas templadas. Muchas expectativas se disiparon cuando el toro llegó a la muleta calamocheando y ciñéndose. Ortega trató de aprovechar sus cualidades, pero la dificultad crecía con cada tanda. El diestro se permitió insertar algunos molinetes y un vistoso abaniqueo de epílogo. Pinchó con la espada.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios