La operación de traslado, pensada para 1.700 personas, se salda con graves disturbios y cargas.
Mayúsculo fracaso del Gobierno. Más de 4.000 invasores intentaron acceder este viernes a las 1.700 plazas habilitadas en los nuevos dispositivos temporales de acogida del puerto de Ceuta, en un operativo marcado por las avalanchas, momentos de tensión y un fuerte despliegue policial.
La operación comenzó a primera hora de la mañana con el objetivo de trasladar a los invasores que permanecían acampados en las playas de Benítez y del Trampolín hacia los nuevos campamentos instalados en dos parcelas del recinto portuario. El dispositivo contó con efectivos de la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Ejército de Tierra y se prolongó durante alrededor de cinco horas.
Los ilegales fueron trasladados en grupos controlados por el Paseo Marítimo y la carretera de servicio que conduce hasta el acceso oeste del puerto. Sin embargo, la elevada concentración de personas y el número limitado de plazas provocaron momentos de tensión. Algunos grupos trataron de avanzar rápidamente para asegurarse una plaza y llegaron a producirse avalanchas que obligaron a intervenir a los agentes.
Durante el operativo se utilizaron disparos disuasorios al aire para contener algunos episodios de tensión. También se registraron empujones y caídas, con varios invasores que presentaban heridas leves. La Delegación del Gobierno en Ceuta señaló que buena parte de las personas que lograron superar los cordones policiales eran menores de edad.
El dispositivo pretendía organizar el acceso mediante grupos de aproximadamente medio centenar de personas. No obstante, según testimonios recogidos durante la operación, algunos invasores que llevaban horas esperando no consiguieron acceder a las instalaciones ante la llegada de otros grupos procedentes de diferentes puntos de la ciudad y de las zonas próximas a las playas.
Los nuevos campamentos tienen capacidad para unas 1.700 personas y cuentan con servicios como baños, duchas y atención médica. El espacio está destinado a varones adultos.
Críticas por la coordinación del operativo
El presidente de la Autoridad Portuaria de Ceuta, Juan Manuel Doncel, criticó públicamente la organización del traslado y aseguró que no había recibido información suficiente sobre el operativo. Doncel afirmó que se enteró de lo que estaba ocurriendo a través de los medios de comunicación y reclamó al Gobierno central que le facilite el plan de seguridad y las medidas previstas para las instalaciones.
El responsable portuario calificó la situación de "irresponsabilidad" y cuestionó la coordinación entre las distintas administraciones. La Autoridad Portuaria ya se había mostrado contraria a la instalación de los campamentos en esa zona del puerto por su proximidad a infraestructuras consideradas estratégicas para la ciudad.
Los sindicatos policiales alertan de la presión sobre los agentes
Los sindicatos policiales también criticaron las condiciones en las que se desarrolló el dispositivo. El Sindicato Unificado de Policía (SUP) había advertido previamente sobre los riesgos de ubicar los campamentos en el entorno portuario.
Su portavoz, Ana Alarcón, aseguró que la situación vivida durante el traslado no era inesperada debido a la diferencia entre el número de inmigrantes ilegales y las plazas disponibles. El sindicato sostiene que el puerto no reúne, a su juicio, las condiciones adecuadas para este tipo de dispositivo y reclama que se garanticen las medidas de seguridad necesarias para los agentes.
Jupol y Jucil también denunciaron falta de previsión y alertaron del nivel de presión al que estaban sometidos los policías y guardias civiles desplegados en Ceuta.
Jupol, además, cuestionó las cifras difundidas inicialmente sobre el número de agentes de la Unidad de Intervención Policial destinados específicamente al operativo. Según el sindicato, no se habrían desplegado 170 agentes exclusivamente para los traslados, sino que esa cifra correspondería al conjunto de efectivos de la unidad presentes en Ceuta, mientras que alrededor de 70 habrían participado directamente en el dispositivo.
Interior eleva la cifra de invasores que permanecen en Ceuta
Según nuevas cifras facilitadas por fuentes del Ministerio del Interior, en Ceuta permanecen actualmente entre 9.000 y 10.000 invasores, una estimación superior a los aproximadamente 5.000 que había comunicado anteriormente el departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska.
Las plazas disponibles en los distintos dispositivos temporales de acogida rondan las 6.000. Con la apertura de las nuevas instalaciones del puerto, unas 1.700 personas podían ser trasladadas a ese espacio, aunque seguirían quedando miles de invasores sin plaza.
Las cifras oficiales contrastan, además, con la estimación del Gobierno de Ceuta. El presidente autonómico, Juan Jesús Vivas, ha situado el número de personas que llegaron a la ciudad durante la reciente crisis migratoria y que permanecen en ella en una cifra cercana a las 13.000.
La Justicia dio luz verde a los campamentos
La instalación de los nuevos espacios de acogida estuvo rodeada de controversia judicial. La Audiencia Nacional había paralizado cautelarmente la instalación de los dos campamentos en las parcelas portuarias después de que el SUP alertara del posible riesgo derivado de su proximidad a infraestructuras críticas.
Posteriormente, tras analizar la documentación remitida por el Ministerio de Transportes, el tribunal rechazó mantener la medida cautelar, lo que permitió continuar utilizando las parcelas y completar la instalación de las carpas.
Mientras tanto, en las playas de Benítez y del Trampolín continuaban permaneciendo numerosos invasores que no consiguieron acceder a las nuevas instalaciones. Para muchos de ellos, las 1.700 plazas del puerto suponían la posibilidad de abandonar unas condiciones de vida marcadas por la precariedad y la falta de servicios básicos.