La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha realizado un gesto hasta ahora insólito por parte del Gobierno en la crisis de Ceuta: al entrar en las dependencias del gobierno ceutí, ha sido increpada por los vecinos, que lanzaban gritos contra el Gobierno, e incluso una de las vecinas ha estallado en llanto. Ante esta circunstancia, Robles se ha acercado para dar la cara y dialogar durante unos minutos.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha asegurado que el Gobierno y las Fuerzas Armadas no abandonarán Ceuta y que la entrada masiva de migrantes de finales de julio "no puede volver a ocurrir".
Robles, que se ha reunido con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y ha visitado a las tropas dependientes del Mando Operativo Terrestre, ha rehusado aclarar, a preguntas de los medios, si comparecerá en el Senado a petición del PP sobre la crisis de Ceuta.
Ha asegurado que cualquier agresión a Ceuta o a Melilla, que son "españolísimas" y "no se las toca", es una agresión "a España entera".