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FÓRMULA UNO

GP Italia. Antonelli ofrece una exhibición con una remontada histórica

GP Italia. Antonelli ofrece una exhibición con una remontada histórica
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(Foto: EFE/EPA/FRANCK ROBICHON)
EL IMPARCIAL/Efe
domingo 06 de septiembre de 2026, 18:18h
El juvenil transalpino da un golpe sobre la mesa en Monza después de haber sido 19º. Accidente de Leclerc. Alonso, en el fondo.

El italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) se exhibió este domingo y conquistó Monza, donde, tras protagonizar una de las mayores remontadas de la historia, ganó ante sus compatriotas el Gran Premio de Italia y se aseguró llegar líder destacado, prácticamente con medio Mundial en el bolsillo, al de España, el próximo fin semana al Madring.

Antonelli, de 20 años, que había salido decimonoveno, logró su séptima victoria en la Fórmula Uno, la séptima del año, al ganar en el templo de la velocidad, donde se impuso por delante de su compañero, el inglés George Russell, y del neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que concluyó en tercera posición una carrera que el español Carlos Sainz (Williams) concluyó decimotercero y en la que su compatriota el doble campeón mundial asturiano Fernando Alonso (Aston Martin) tuvo que abandonar.

El argentino Franco Colapinto (Alpine) concluyó noveno y el mexicano Sergio Pérez (Cadillac), decimoctavo, una prueba en la que Antonelli no sólo se convirtió en el primer italiano en ganar el Gran Premio de su país desde que lo hiciese por última vez, en 1966, Ludovico Scarfiotti a bordo de un Ferrari.

El líder más joven de la historia protagonizó la segunda remontada hacia el triunfo más grande de todos los tiempos, después de la del británico John Watson, que había salido vigésimo segundo en el Gran Premio del Oeste de Estados Unidos de 1983, en Long Beach (California); una carrera en la que, curiosamente, el segundo clasificado, el triple campeón mundial austriaco Niki Lauda, también avanzó 21 plazas en carrera.

Antonelli pulverizó los registros y conquistó Monza, tradicional feudo de Ferrari, en un país que puede festejar a su tercer campeón del mundo nada menos que 73 años después de que se coronase por última vez Alberto Ascari; y que este domingo, definitivamente, se postró ante sus pies. En un Gran Premio siempre presente en el Mundial de F1 desde su creación, en 1950 y que nunca dejó de disputarse en la mítica pista lombarda salvo en 1980, cuando se corrió en Imola.

El inglés Lando Norris (McLaren) acabó cuarto, un puesto por delante de su compañero, el australiano Oscar Piastri, una carrera que abandonó, accidentado, sin mayores daños personales -tras provocar su interrupción, con bandera roja, el monegasco Charles Leclerc; y en la que el otro Ferrari, el del séptuple campeón mundial inglés Lewis Hamilton (Ferrari) concluyó sexto.

El francés Pierre Gasly (Alpine), que había salido desde la 'pole', fue séptimo, un puesto por delante del debutante sueco-británico Arvid Lindblad (RB), en una carrera después de la cuál Antonelli lidera el Mundial con 267 puntos, 66 más que Russell y con 76 sobre Hamilton. Lo que implica que dentro de unos días podrá disfrutar de la capital de España, ya que, pase lo que pase, no sólo saldrá líder del recinto ferial de IFEMA, sino que también llegará en cabeza del certamen, dos pruebas más adelante, al Gran Premio de Baréin, que conserva su nombre pero se disputará en Sepang (Malasia) el primer fin de semana de octubre.

Gasly había sorprendido el sábado al firmar la primera ‘pole’ de su carrera en la F1, ‘levantándole’ -una vez conocida la sanción de Antonelli, por cambiar una vez más elementos en su unidad de potencia- ese puesto de privilegio a Russell, que, después de haber sido el más rápido el viernes y haber dominado el último entrenamiento, el sábado, se tuvo que conformar con salir segundo, desde la primera fila, al lado del francés. Ambos, con el neumático de compuesto medio.

Desde la segunda lo hicieron los dos pilotos de Ferrari, Leclerc y Hamilton; y justo detrás de ellos, el cuádruple campeón mundial Verstappen -al igual que los dos anteriores, con las gomas blandas- y Piastri -con medio-. El australiano había sido tercero en la calificación, pero perdió tres puestos, por sanción, al haber obstaculizado, durante la Q2, al neozelandés Liam Lawson, de nuevo sustituto en Red Bull del francés Isack Hadjar, recuperándose aún de su lesión de muñeca.

Colapinto salía séptimo, al lado de Norris -asimismo con el compuesto medio-, desde la cuarta hilera; en una carrera que Sainz afrontó -con los blandos- desde la decimotercera plaza y Alonso -con neumático duro-, desde el ‘pit lane’, después de que Aston Martin, que observó irregularidades en la unidad de potencia del coche del genio astur, decidiese romper el parque cerrado para sustituir algunas piezas del motor, así como la batería del AMR26.

‘Checo’ salió desde el decimoséptimo puesto -con gomas blandas-, dos por delante de Antonelli -con duras-, que no tardó en dar cuenta del mexicano en un arranque de prueba en el que Gasly -que hace justo seis años había logrado en Monza, a bordo de una Alpha Tauri, su única victoria en la F1- salió bien, a diferencia de Hamilton, que perdió seis puestos de golpe.

Russell pasó a Gasly en la segunda de las 53 vueltas, en la que ‘Mad Max’ dio cuenta de Leclerc, que un giro más tarde se accidentó -sin lamentar daños mayores- en la Parabólica, provocando la interrupción de la prueba, con bandera roja.

Hubo que retirar de pista el coche y reparar las barreras contra las que se estampó el Ferrari y, casi media hora más tarde, se reanudó la prueba, de nuevo desde la parrilla, con Russell por delante de Gasly, con Verstappen tercero, un puesto por delante del otro Alpine, el del argentino Colapinto, que comenzaba a soñar con un podio que no llegaría.

Los ocho primeros retomaron todos la prueba con el neumático duro, salvo Verstappen y Sir Lewis, con los medios. Antonelli -con blandos- era duodécimo en la segunda salida; Sainz -con duros- y Alonso -con blandos- eran decimosexto y vigésimo primero, respectivamente; y ‘Checo’, decimoséptimo.

Colapinto se fue largo y a la grava, entre las dos Lesmos, en el primer giro tras la reanudación; y Gasly también se acabó viniendo abajo, antes de que ‘Mad Max’, que ya lo había rebasado, diese cuenta de Russell en la duodécima, tomando el liderato de una carrera en la que Antonelli, volando, en sentido tan figurado como literal, ya era tercero en la vuelta 13; por delante de Piastri, Hamilton y del ‘poleman’, que rodaba sexto.

Sainz era decimocuarto, un puesto por delante del argentino; y Alonso rodaba decimoctavo, uno por detrás de ‘Checo’, en la 15, cuando, después de un par de intercambios de posiciones, Russell había recuperado el primer puesto; un giro antes de que el líder más joven de la historia adelantase al astro neerlandés, situando a las dos 'flechas plateadas' en cabeza de carrera.

En la vuelta 18, Antonelli consumaba su obra maestra y pasaba del fondo de la parrilla a liderar la carrera. Arrancando una nueva batalla entre los dos Mercedes que re-ubicó de nuevo al inglés al frente, pero que sólo podía beneficiar a Verstappen; algo de lo que la escudería de Brackley advirtió a sus pilotos, poniendo orden en sus filas.

En la 26, una después de la retirada de Alonso -la quinta del año para el ovetense-, Antonelli se fue largo en la primera variante, pero Verstappen no aprovechó su error.

Poco después, durante el coche de seguridad virtual que provocó la parada del AMR26 del canadiense Lance Stroll -el compañero de Alonso-, que también se retiró, Antonelli paró a instalar medios y Verstappen, a duros; para regresar a pista sexto y séptimo, respectivamente, cuando Russell lideraba delante de Piastri y Hamilton, con Norris cuarto; Gasly, quinto y Colapinto, décimo.

Antonelli proseguía su exhibición y en la 37 rebasaba a Piastri para recuperar el segundo puesto -a ocho segundos de un Russell investigado por posible infracción durante banderas amarillas-, con ‘Mad Max’ acechando el tercer puesto del australiano; del que se apoderaría un par de giros más adelante.

No hubo sanción para Russell, pero Piastri recuperó la tercera plaza de ‘Mad Max’, que hizo un recto en la primera ‘chicane’ antes de retomar una apasionante batalla y volver a rodar tercero a falta de ocho.

Pero la gran pugna era la previsible entre los dos Mercedes, ya que Antonelli, con medios, se acercaba Russell, con duros.

Kimi llegó; y si en la 49 casi se queda en la gravilla en la primera 'chicane', una después, en la variante Ascari, capturó el liderato y ya no soltó hasta meta. Relegó a un segundo plano otra brillante carrera de Verstappen, le asestó el enésimo golpe psicológico a su compañero, se ganó para siempre el corazón de los 'tifosi' de Monza y entrará con el Mundial casi resuelto, dentro de unos días, en Madrid.

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