Goleada sin peros del equipo de Flick, que empieza del mejor modo su sueño. Doblete de Raphinha y goles de Adeyemi, Lamine Yamal y Gabriel Jesús.
El Barcelona ha empezado la temporada brillando allá donde va. Es líder de LaLiga con un pleno abrumador de triunfos y este miércoles comenzó su andadura en la Liga de Campeones con similar factura. Pasó por encima del Feyenoord en otra exhibición de fútbol. Dominó de principio a fin el minutaje en todas las fases del juego, si bien fue su armonía y filo en la faceta ofensiva lo que resplandeció por encima de todo. La fiesta fue total en un Camp Nou que sueña con que este sea el curso de la reconquista europea. El de esta tarde fue el cuarto de los cinco partidos disputados hasta el momento en el que anotan cinco goles.
Raphinha abre el camino
Hansi Flick sabe que dispone de una plantilla apoteósica y juega con ello. Para esta fecha decidió realizar rotaciones y entregó la alternativa a Karim Adeyemi. El velocísimo atacante, recién reclutado de la Bundesliga, necesita rodaje y el técnico germano es consciente. Cuenta con él, como también con Anthony Gordon y Gabriel Jesús, para rellenar de goles las ausencias de Robert Lewandowski y Ferran Torres. Es vital, además, que encajen. Por eso está repartiendo los minutos con los recién llegados. Deben adaptarse a un esquema que juega de memoria, que presiona con todo, combina con fluidez y daña con una naturalidad pasmosa. Ese potencial se vio en esta jornada inaugural desde el primer pestañeo y los neerlandeses sólo pudieron ejercer como sujetos pasivos.

La inclusión de Rodri es la guinda. Alrededor del Balón de Oro se mueven con agilidad Pedri y Dani Olmo, dos estandartes que parecen crecer y multiplicar su influencia al lado del capitán de la España campeona del mundo. Éste último fluctúa entre líneas y se adhiere al Raphinha 'falso nueve' como solución a la ausencia de un delantero centro. El laboratorio de Flick ha encontrado un nuevo Eureka. Y esa sencillez y coordinación en el juego de pase es una maravilla para el aficionado y un suplicio para el rival de turno. En esta ocasión le tocó padecerlo al bloque entrenado por Giovanni van Bronckhorst y pereció sin argumentos. Valga considerar que el presente del Feyenoord le retrata como un club en retroceso, que en estos tres años ha vendido a casi todos sus pilares (Igor Paixao, David Hancko, Quinten Timber, Mats Wieffer, Santiago Gimenez, Lutsharel Geertruida o Ayase Ueda) y la pasada temporada acabó a casi 20 puntos del PSV campeón de la Eredivisie. En ese contexto al conjunto de Róterdam le pasaron el rodillo y no pudo ni dar una voz más alta que otra.
La tormenta que protagonizó el prólogo del evento en el cielo barcelonés bajó al césped en forma de baño azulgrana. En el tercer minuto el marcador ya tenía trabajo. Raphinha, enrachadísimo y pichichi liguero con seis dianas, prendió la mecha. Ganó un duelo a Tsuyoshi Watanabe tras la asistencia de Lamine Yamal, sentó a Jeremiah St. Juste y a Charles Vanhoutte con electricidad, y marcó a placer en una muestra de jerarquía que auguró el festival venidero. Los visitantes encajaron mal el golpe, pero les costó todavía más descifrar el chispeante fútbol local. Rodri y Pedri afinaban una orquesta maravillosa que no goleó en el primer tiempo por la labor del meta Tjark Ernst, que le negó a Olmo la sentencia prematura en el octavo minuto. Además, la madera se alió con los centroeuropeos cuando Joao Cancelo tenía un tanto en sus botas. Eso sí, el lateral luso se desquitó asistiendo a Adeyemi para que éste descerrajase un cañonazo espectacular que estableció el 2-0 -minuto 22-.
Lamine Yamal remata la faena
Todo marchó a la perfección en el plan de Flick, también el desatino de los intentos de contragolpe rival. Los neerlandeses sólo alcanzaron a estirarse por medio de la velocidad del talentoso extremo Anis Hadj Moussa. El argelino se escapó por su carril y generó avances peligrosos a los que le faltó un rematador acorde. Así, casi sin amenaza que enfrentar el Barça se fue a por la meta contrincante desprovisto de cortapisas. Lamine Yamal, Olmo y Cancelo bordearían la diana en el tramo final de un primer tiempo local extraordinario. Y la reanudación acogería no sólo el mantenimiento de la excelencia, sino una vuelta de tuerca. Porque el entrenador alemán había detectado cierta indolencia en sus muchachos y les llamó al orden. El fruto de esa charla fue otro aluvió. Rápido Adeyemi llamó a la puerta con otro latigazo y de inmediato Raphinha agradeció un pase filtrado de Pedri para sellar su doblete -minuto 57-. Está imparable. Ya suma ocho goles en cinco partidos jugados.
Ya en la lona, al Feyenoord le dio un arrebato: exigió a Pau Cubarsí en una transición jaleada por Gjivai Zechiël y en el 56 festejó un gol bien anulado a Nacho Ferri. Pero la enorme diferencia técnica y de funcionamiento coral evitó cualquier atisbo de reacción. No valió para los neerlandeses ni la inclusión de Shaqueel van Persie, hijo del mítico Robin van Persie. El Barça fue dueño y señor, incluso desde cierta relajación y suficiencia, y cuando quiso acelerar ensanchó su ventaja. En el 75 Fermín López probó a Ernst y en el 77 Lamine coló un lanzamiento de falta con astucia, entre la barrera. El astro juvenil se merecía el tanto (había torturdado a su par, el egarense Mika Mármol) y encontró su primer gol de falta con la camiseta azulgrana.
Sem Stejin anotaría el gol de la honra visitante en el minuto 81, al rematar desde el segundo poste un centro preciso de Gonçalo Borges. Sin embargo, los catalanes dirían la última palabra. En el 86 el recién entrado Gabriel Jesús aprovechó la segunda asistencia del genial Lamine Yamal para ejecutar un testarazo sensacional (de espaldas). Y antes del pitido final a punto estuvo el brasileño de certificar su doblete particular con un cabezazo a pase de Gordon -minuto 92-. En un colofón digno de un rendimiento ofrecido que se resume con esta tarjeta estadística: 72% de posesión, 24 remates realizados (nueve a portería) y sólo cuatro chuts concedidos. Hasta la fecha el vigente campeón de LaLiga acumula 22 goles anotados y tres encajados. A estas alturas están volando.
Ficha técnica
5 - FC Barcelona: Joan Garcia; Koundé, Cubarsí, Christensen, Cancelo; Rodri (Gavi, min. 83), Pedri (Bernal, min. 63), Olmo (Gabriel Jesús, min. 83); Lamine Yamal, Raphinha (Fermín, min. 71) y Adeyemi (Gordon, min. 63) .
1 - Feyenoord: Ernst; Read, Zechiel, St. Juste, Watanabe, Mika Mármol; Moussa (Borges, min. 61), Vanhoutte (Steijn, min. 71), Valente (Van der Elshout, min. 83), Javi López (Targhalline, min. 46); y Ferri (van Persie, min. 63).
Goles: 1-0, min. 3: Raphinha. 2-0, min. 22: Adeyemi. 3-0, min.57: Raphinha. 4-0, min. 77: Lamine Yamal. 4-1, min. 82: Steijn. 5-1, min. 85: Gabriel Jesús.
Árbitro: Sven Jablonski (GER). Mostró cartulina amarilla a Vanhoutte (min.27) y Olmo (min. 54).
Incidencias: partido de la primera jornada de la fase liga de la Liga de Campeones disputado en el Spotify Camp Nou ante 45.838 espectadores. Antes de pitido inicial se guardó un minuto de silencio por la tragedia que ha sacudido Nepal y China.