En la industria del automóvil, ser una marca joven no significa necesariamente partir de cero. La diferencia puede estar en lo que existe detrás de esa nueva identidad cuando llega al mercado. Es precisamente el caso de Omoda & Jaecoo, una marca nacida en 2023 que en apenas tres años ha conseguido construir una presencia internacional y, especialmente, hacerse un hueco relevante en un mercado tan competitivo como el español.
Su trayectoria llama la atención por la velocidad. Omoda & Jaecoo ha superado ya los 1,16 millones de vehículos vendidos desde el inicio de su expansión internacional y está presente en más de 65 mercados. España fue el primer país europeo en el que comenzó su comercialización, en 2024, y se ha convertido desde entonces en uno de los mercados estratégicos para la compañía. Más de 50.000 clientes y una red que supera los 110 concesionarios en poco más de dos años ayudan a dimensionar la rapidez de este desembarco.
Pero las cifras comerciales son solo una parte de la historia. Para entender cómo una marca tan joven puede alcanzar esta escala en tan poco tiempo hay que mirar más allá del logotipo que aparece en el frontal de sus vehículos.
La clave está en Chery Auto, el grupo automovilístico que respalda el proyecto. Fundado en 1997, acumula casi tres décadas de experiencia en áreas que van desde la ingeniería y la fabricación hasta la electrificación, la conectividad, la seguridad y la investigación y desarrollo.
Omoda & Jaecoo nació hace tres años, pero la experiencia industrial que sostiene sus productos se ha construido durante casi 30. Esa diferencia permite entender por qué la compañía ha podido acelerar su expansión internacional sin tener que recorrer desde el principio todas las etapas que normalmente necesita un fabricante para alcanzar una dimensión global.
Chery Auto ha superado los 20 millones de vehículos vendidos en todo el mundo y cuenta con presencia en más de 130 países y regiones. Cerca de siete millones de clientes se encuentran ya fuera de China, mientras que el grupo mantiene durante 23 años consecutivos el liderazgo entre los fabricantes chinos por volumen de exportaciones.
La dimensión internacional continúa creciendo. Durante el primer semestre de 2026, Chery exportó 943.800 vehículos, un 71,5% más que en el mismo periodo del año anterior. Son magnitudes que permiten poner en contexto el respaldo industrial del que dispone Omoda & Jaecoo en su proceso de expansión.
No se trata, por tanto, únicamente de una marca nueva que ha encontrado una fórmula comercial para entrar rápidamente en Europa. Detrás existe un fabricante global con capacidad de producción, desarrollo tecnológico, recursos financieros y experiencia acumulada en mercados internacionales.
Ese respaldo también resulta especialmente visible cuando se observa la evolución tecnológica de la gama. La electrificación se ha convertido en uno de los principales argumentos de Omoda & Jaecoo y el mercado español está respondiendo de forma especialmente favorable.
Nueve de cada diez vehículos comercializados actualmente por la marca en España son electrificados, con un papel destacado de las tecnologías híbrida e híbrida enchufable. En este terreno cobra especial protagonismo el sistema SHS, la tecnología híbrida desarrollada por el grupo y aplicada a diferentes modelos de la gama.
El interés de este dato no está únicamente en la proporción de vehículos electrificados que vende la compañía. También permite entender cómo una marca con tan pocos años de trayectoria puede disponer de una oferta tecnológica suficientemente amplia para responder a un mercado que está cambiando rápidamente.
La respuesta vuelve a estar en la estructura de I+D de Chery. El grupo cuenta con ocho centros globales de investigación y desarrollo y más de 30.000 profesionales dedicados al desarrollo tecnológico, con tres de esos centros situados en Europa: Barcelona, Frankfurt y París.
Es una infraestructura que permite trasladar a Omoda & Jaecoo conocimiento acumulado durante años y, al mismo tiempo, desarrollar soluciones pensando en las particularidades de los distintos mercados.
La elección de España como primer mercado europeo tampoco ha sido un detalle menor. Cuando Omoda & Jaecoo comenzó a comercializar sus vehículos en 2024, el proyecto partía prácticamente de cero en términos de notoriedad. En poco más de dos años ha construido una red comercial de más de 110 concesionarios, ha superado los 50.000 clientes y dispone de un almacén de piezas y accesorios en Guadalajara.
Pero quizá el cambio más significativo se encuentra en Barcelona. La ciudad acoge el Centro de Operaciones Europeas de Chery Auto y el Instituto de I+D del grupo en España, una infraestructura que amplía considerablemente el papel de nuestro país dentro de la estrategia europea del fabricante.
España fue el punto de entrada de Omoda & Jaecoo en Europa. Ahora también forma parte de la estructura desde la que Chery quiere desarrollar su presencia continental. Es una evolución que trasciende las matriculaciones y que permite hablar de una implantación progresiva de la compañía en el ecosistema europeo.
La dimensión comercial refuerza esa posición. Durante el primer semestre de 2026, España representó aproximadamente el 5,2% de las ventas mundiales de Omoda & Jaecoo, una proporción especialmente significativa teniendo en cuenta la dimensión global de la compañía.
Y el crecimiento continúa. Entre enero y agosto de 2026, Omoda & Jaecoo alcanzó 25.465 matriculaciones en España, superando en solo ocho meses todo el volumen registrado durante 2025.
La evolución comercial se está apoyando además en una gama que ha dejado atrás la fase inicial de lanzamiento. Actualmente Omoda & Jaecoo cuenta con seis modelos de los segmentos C y D: Omoda 5, Omoda 7, Omoda 9, Jaecoo 5, Jaecoo 7 y Jaecoo 8.
La estrategia contempla seguir ampliando esa oferta. En 2027 está prevista la llegada del Omoda 4 y posteriormente la entrada en dos segmentos B, lo que permitirá a la compañía ampliar su público potencial y competir en categorías con un volumen de mercado todavía mayor.
La velocidad de crecimiento, por tanto, no se explica únicamente por haber llegado en un momento favorable para los SUV o por una determinada política comercial. Existe detrás una capacidad para desarrollar y ampliar producto con rapidez, acompañada por una infraestructura industrial y tecnológica que ya estaba en funcionamiento antes del nacimiento de la marca.
El éxito inicial no elimina los desafíos. El mercado español es especialmente competitivo y las marcas tradicionales cuentan con activos que no se construyen en dos años: décadas de relación con los clientes, redes de distribución consolidadas, conocimiento del consumidor europeo y una posventa asentada.
Precisamente por eso resulta interesante observar la evolución de Omoda & Jaecoo. Su objetivo no parece limitarse a conquistar rápidamente cuota de mercado, sino a construir en Europa una estructura capaz de sostenerla.
La diferencia es importante. El crecimiento comercial puede conseguirse mediante una combinación acertada de producto, precio y estrategia. La consolidación requiere mucho más: una gama amplia, tecnología competitiva, servicio posventa, disponibilidad de piezas, red comercial, capacidad financiera y conocimiento profundo del mercado.
Son precisamente algunas de las capas que Chery Auto lleva décadas desarrollando y que ahora permiten a Omoda & Jaecoo avanzar a una velocidad poco habitual para una marca de su edad.
La compañía tendrá que demostrar con el tiempo que puede transformar este impulso inicial en una relación duradera con el cliente español y europeo. Pero los primeros resultados ya permiten extraer una conclusión relevante para entender el nuevo escenario de la automoción.
Omoda & Jaecoo puede tener solo tres años de historia como marca, pero no tiene tres años de experiencia industrial. Cuando llegó a España no lo hizo con la hoja en blanco. Lo hizo respaldada por casi tres décadas de desarrollo de Chery Auto, por una red internacional de ingeniería e I+D, por una capacidad de fabricación a escala global y por una experiencia exportadora que ayuda a explicar su rápida expansión.
En un mercado donde cada vez aparecen nuevos protagonistas, esa diferencia puede ser decisiva. Porque la verdadera ventaja de una marca joven no siempre está en ser nueva, sino en poder empezar su historia comercial desde el lugar en el que otros fabricantes han tardado décadas en llegar.
