El abogado Javier Flores, conocido por liderar la ofensiva judicial y contable contra el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso por la compra de un ático institucional de 6,3 millones de euros en Chamberí, se encuentra en el centro de la polémica.
Según ha revelado el medio The Objective, el letrado lleva meses residiendo en condición de inquilino moroso y okupa en una vivienda alquilada en la zona sur de Madrid.
La información destapa una fuerte contradicción en la figura de Flores, habitual defensor de la transparencia y el control de los fondos públicos. De acuerdo con el citado medio, el abogado mantiene un severo estrangulamiento económico sobre su casero, un ciudadano particular y pequeño ahorrador que adquirió el inmueble como inversión familiar, alejándose del perfil de fondo buitre o gran tenedor.
A los impagos sistemáticos se suman las quejas de los vecinos, quienes denuncian que la pareja deja a sus perros encerrados durante gran parte del día.