Un estudio científico ha constatado un elevado control de la enfermedad en pacientes con gliomas de grado 2, un tumor en las células que dan soporte a las neuronas en el cerebro o la médula espinal, cuya incidencia es mayor en personas de entre alrededor de 20 y 50 años.
La Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM) ha informado en una nota de prensa de que este tumor de grado bajo presenta crecimiento habitualmente lento, pero con tendencia a reaparecer y progresar.
Tiene un gran impacto social al afectar a pacientes en su punto álgido de desarrollo familiar y laboral, según se puso de manifiesto en la presentación de la investigación en un congreso de la Asociación Europea de Neurooncología en Roma.
Los investigadores analizaron los resultados de 58 pacientes atendidos en siete hospitales de Andalucía entre 2024 y 2025, con gliomas de grado 2 y tratados con vorasidenib, un fármaco inhibidor de la enzima IDH expresada en el 100% de estos tumores.
Los resultados muestran que el 96% de los pacientes presentó un control de la enfermedad, principalmente mediante la estabilización del tumor.
Además, el tratamiento tuvo una buena tolerancia general y su principal efecto secundario fue la elevación de las enzimas hepáticas. Uno de los 58 pacientes tuvo que interrumpirlo por toxicidad, han detallado desde la SAOM.
El trabajo, que ha sido premiado por la Sociedad Española de Oncología Médica, ha aportado nuevos datos sobre el uso de una terapia dirigida que actúa específicamente sobre las alteraciones genéticas de estos tumores.
Su interés radica en la posibilidad de controlar su evolución y retrasar la necesidad de recurrir al estándar de tratamiento previo, que era la combinación de radioterapia y quimioterapia, que causaba un mayor deterioro neurológico y físico en estos pacientes.
Una de las principales manifestaciones de estos tumores son las crisis epilépticas, que pueden afectar considerablemente a la vida cotidiana de los pacientes.
Según los datos recogidos en el estudio, la supervivencia global mediana de este grupo de pacientes se sitúa en torno a los 13 años.