www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EN LA FRONTERA

La paranoia y el poder

sábado 10 de octubre de 2026, 18:06h
No estoy seguro de si la paranoia llega al que tiene el poder después de ejercer el mismo durante un tiempo  o si el que ostenta ese poder llega al mismo ya con la enfermedad puesta.
 
Todos sabemos que la paranoia  es un patrón de pensamiento caracterizado por una desconfianza excesiva e irracional hacia los demás, interpretando acciones cotidianas como amenazas o intenciones ocultas.
 
Pues ahora díganme ustedes, queridos lectores de EL IMPARCIAL, si en estos delicados momentos que vivimos, no encontramos políticos que parecen que padecen esta complicada enfermedad mental.
           
Lo último que he encontrado ha sido la actitud el Presidente Trump que se ha quedado sin Premio Nobel de la Paz, como no podía ser de otra manera, con una reacción por parte del primer
mandatario estadounidense, que ha sido sancionar a la Corte Penal Internacional, porque el preciado galardón ha sido concedido a Navi Pillay, la jueza sudafricana, que en su día presidió la Comisión de la ONU, que determinó que Israel había cometido “genocidio “ en Gaza. Esta jurista sudafricana de 85 años recibe el Premio Nobel de la Paz por “una vida dedicada a luchar contra el apartheid, las matanzas de Ruanda y la persecución de los rohinyás en Birmania.
 
Está claro que la rección de Trump corresponde a una persona acostumbrada a hacer siempre lo que quiere y que los demás hagan sin rechistar lo que manda. Esta no concesión del Nobel de la Paz le ha debido de escocer demasiado y es ejemplo, a mi entender, de una paranoia en una persona que puede volverse hostil o agresiva si recibe una amenaza o un ataque que  puede no ser real.
 
Les cuento todo esto porque no es solo creo, que sea el Presidente Trump quien actúa en ese sentido. Tenemos ejemplos en todos los países y en el nuestro está, a mi parecer, muy cercano y vive en una constante desconfianza hacía todos, incluso hasta sus antiguos compañeros y capaz de ningunear  al Parlamento y señalar que es hora de que “el Parlamento se parezca   la calle”, o lo que es lo mismo en una clara alusión de las protestas  por el desahucio de la fallecida Mari Carmen , o lo que es lo mismo, que los manifestantes mandan más que  los parlamentarios elegidos por el pueblo y por tanto representantes del mismo.
 
No quiero hacer paralelismos de paranoias, pero hay que detenerse un momento y pensar seriamente en las personas que nos gobiernan y si merecen realmente seguir al frente del poder ejecutivo, pues las disposiciones que hagan en estos días van a ser determinantes para nuestro futuro. Tengamos pues cuidado y pensemos bien y con calma en quien nos tiene que gobernar, pues la paranoia puede aparecer en cualquier momento.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios