Algunos ejemplos de los que puede extraerse los contenidos de los valores progresistas y su modus operandi en España:
1º. El violador de una mujer –una construcción social (S. de Beauvoir)--, será condenado éticamente, pero sólo si participa de la ideología dominante. Cualquier otra mujer que no está adscrita a la doctrina oficial carece de importancia. Incluso podría convertirse en un acto socialmente beneficioso como castigo por carecer de la mentalidad correcta para ser protegida.
2º. Dependiendo de su raza y cultura, el violador deberá ser perseguido, preferentemente si es español. Y si el acto criminal lo ha llevado a cabo cualquier animal oficialmente progresista, la denunciante será condenada porque se habrá insinuado. En este caso no cabe creer a la mujer. Sólo las feministas podrán disfrutar del apoyo social e institucional. De las demás hay que despreocuparse, salvo que sirvan para justificar la propaganda. Igualmente ocurre con las niñas, que sólo poseen derechos cuando son violadas por cualquier individuo no perteneciente a la tropa progresista. En caso contrario, habrá silencio informativo y apoyar institucional e intelectualmente al abusador --“Las protestas de los intelectuales dependen menos de los hechos que del color político de las víctimas” (B. de Jouvenel). Sería el caso de algunas niñas agredidas sexualmente en Valencia hace unos pocos años. El violador condenado en sentencia firme, fue amparado por la vicepresidente y consejera de Igualdad y Políticas Inclusivas, con la que estaba casado, y por los que formaban parte del tinglado institucional. Otro ejemplo sería la violación de muchas niñas tuteladas en Mallorca a las que se les negó la protección. El Gobierno Balear de Francina Armengol, parece que silenció los crímenes cometidos. Igualmente ha ocurrido con las violaciones cometidas en Ceuta tras la invasión, de nuevo encubiertas por el progresismo.
- Algunas instituciones nacionales, comunitarias y locales fomentan la delincuencia, demostrándose por la extensión inabarcable de la corrupción estructural de lo público. La inmoralidad institucional ha invertido los contenidos de la moral social, creándose un situacionismo en el que el ciudadano respetuoso con el orden jurídico se encuentra desamparado. Para el cultureta progresista la desprotección del individuo es beneficiosa, ya que así podrá transferirse más fácilmente sus derechos a la humanidad.
- La ideología de la liberación terrorista aplica un tipo de ética progresista basada en los fines. El tiro en la nuca sobre cualquier español y las bombas que han asesinado a cientos de inocentes, son calificadas por el nacional-socialismo etarra y el antiespañolismo progresista como actos heroicos y eficaces realizaciones ideológicas. Postura que comparte el Gobierno respaldado por partidos políticos provenientes del terrorismo y del secesionismo.
- Al declarado delincuente se le aparta de la sociedad eliminando su libertad de movimientos, con el objetivo preventivo de evitar que las personas no salgan perjudicadas si reincidiera en la ilicitud. Sin embargo, el ideologismo humanitario prefiere proteger más a los delincuentes, que a los afectados por la criminalidad. La desigualdad progresista, más allá del garantismo –¿no vigilar para no castigar?-- exige que a los criminales se les tenga mayor consideración que a los cumplidores de las normas.
- La ética de la memoria democrática busca vaciar permanentemente de la mente colectiva a quienes consideran que ha habido en la historia española etapas brillantes, buenos Gobiernos y aportaciones extraordinarias a la historia universal. Con la misma lógica, prohíbe condenar los asesinatos y genocidios progresistas. Se justifica porque es altamente improbable que un progresista cometa asesinatos, en todo caso se justificaría por la lucha contra el fascismo. Si el Código penal (art. 139.1) determina cuando se comete un asesinato, al menos en una de las cuatro circunstancias específicas, la ideología lo transformará en un rasgo de acción purificadora para cualquier antifascista.
- Lo que no puede soportar un colectivista es que la persona pueda hacer el bien, lleve a cabo actos solidarios, reparta su dinero entre los necesitados y sea generoso con cualquier persona porque con este proceder mantiene el injusto sistema. Para el progresista la solidaridad se demuestra con palabras y distribuyendo el dinero de los demás, aunque él se ha de quedar con una buena parte de lo que se reparta. El progresista se corrompe para que sólo él lleve la pesada carga de ser un explotador de los demás. La ética progresista admite, a causa de la imperfección humana que un progresista, se pueda enriquecer con la única manera que sabría hacerlo el dinero público. La honestidad está muy definida: “ser socialista es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho”.
- El desahucio conforme a la ley de una funcionaria jubilada “Paquita” causó revuelo entre la gente humanitaria. En realidad, no hay ninguna identificación con el otro sufriente (Rousseau). Un caso más de sensibilidad en falsete y de hipocresía política que permitirá hacer la batalla ideológica por los mismos que dejaron morir a las personas mayores en las residencias por la covid. La falsa solidaridad y de simplificación caricaturesca saca al despotismo a la calle. ¿Será que habrá empezado la revolución de los desposeídos (Bakunin), iniciada por los que están en posesión del poder para mantenerse en él? Estamos ante un caso típico de la movilización desde el poder, utilizando el victimismo por quienes carecen de la mínima humanidad y de una piedad sensible, persiguiendo ajustar las leyes a la intensidad política. Siempre la hipocresía sensiblera y la acción victimista son instrumentos políticos eficaces que apoyan los ingenuos y los alienados.
La pretensión de este activismo político es volver a la dominación del hombre por el hombre acabando con el Estado de Derecho. Empezando por eliminar a los pequeños propietarios y ahorradores, para extender la igualdad de la miseria. Con este propósito se ha levantado en la Puerta del Sol otro campamento que también servirá para respaldar indirectamente al invasor de Ceuta y el Gobierno también lo está protegiendo. ¿Activismo promovido por el Gobierno contra el Estado y la Comunidad de Madrid?