Una cincuentena de las 87 personas que ayer resultaron heridas al despeñarse unos diez metros un autobús de línea en Fogars de Monclús (Barcelona) siguen aún hospitalizadas, de las que nueve permanecen en unidades de críticos, semicríticos o de reanimación.
Según ha informado el jefe médico del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), Jorge Morales, en declaraciones a los periodistas en el centro de mando de los Bomberos, de las 87 personas atendidas, 49 presentan un pronóstico leve, 31 menos grave y siete graves. De acuerdo con la última actualización del SEM, hay unas 42 personas ingresadas en distintos centros por diversos grados de gravedad y otras nueve en unidades de críticos, semicríticos o de reanimación.
Por el momento, Morales ha evitado concretar si se teme por la vida de alguno de estos heridos, ya que presentan lesiones traumáticas, por las que se han llevado a cabo varias intervenciones, de forma que en las próximas horas se podrá precisar su estado y comprobar su evolución.
El accidente ocurrió hacia las 16:43 horas de ayer, cuando, por causas que se están investigando, el autobús acabó saliéndose de la carretera, una vía estrecha de curvas, y precipitándose por un talud.
Los Mossos d'Esquarda investigan si en el autobús que ayer se precipitó unos diez metros por un terraplén en la BV-5114 en Fogars de Monclús (Barcelona) circulaba con demasiados pasajeros de pie.
El responsable de los Mossos ha remarcado que la normativa permite que en este tipo de servicios algunos pasajeros puedan ir de pie, si bien ha indicado que están intentando aclarar cuántos de los usuarios del autocar, que tiene 65 asientos, iban levantados, para determinar si eran demasiados.