Los sindicatos CCOO y UGT han valorado el incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) del 5,3 % para 2027, hasta los 1.286 euros brutos al mes en catorce pagas, planteado por el Gobierno, pero le piden que impida que éste sea compensado o absorbido con pluses y complementos salariales.
En un comunicado conjunto remitido este jueves, los sindicatos consideran que el incremento propuesto, aunque es inferior al 7 % que reclamaban las centrales sindicales, "da continuidad a la política salarial que el Gobierno ha mantenido en los últimos años y supone un nuevo impulso para los salarios más bajos".
De esta forma, añaden, se habría acumulado un incremento cercano al 75 % desde los 735,90 euros mensuales de SMI de 2018 a los 1.286 euros que se proponen para 2027.
UGT y CCOO recuerdan que este avance ha sido compatible con la creación de empleo y decisivo para reducir la pobreza laboral y la brecha salarial de género, porque quienes cobran el salario mínimo son, sobre todo, mujeres, jóvenes y personas trabajadoras de los sectores más precarizados.
No obstante, UGT y CCOO exigen al Gobierno que cumpla los compromisos pactados en el acuerdo del SMI firmado el pasado 29 de enero y apruebe la norma sobre compensación y absorción, que impediría a las empresas absorber la subida del sueldo mínimo con complementos que retribuyen otras cosas —antigüedad, nocturnidad, turnicidad, peligrosidad, penosidad, productividad o transporte—.
"El resultado es que miles de personas con salarios cercanos al mínimo no ven la subida en su nómina", explican, al tiempo que señalan que "un plus de convenio retribuye una circunstancia concreta del trabajo; no puede servir para pagar el salario mínimo".
Asimismo, reclaman la aprobación del registro de jornada y la modificación de la ley del IRPF, para garantizar que la subida del salario mínimo llega íntegra, en términos netos, a quienes lo perciben.
"No es aceptable que cada año dependa de soluciones coyunturales ni que una parte del incremento se pierda por la vía fiscal", dicen los sindicatos, que reclaman una normativa estable para que las sucesivas subidas del SMI no supongan tipos de tributación excesivos, ni para quienes cobran el salario mínimo ni para quienes perciben salarios inmediatamente superiores.