A pesar de los esfuerzos diplomáticos de la comunidad internacional, Israel sigue descartando un alto el fuego en la Franja de Gaza. Después de las últimas reuniones, Egipto se ha ofrecido como sede para una reunión que sirva para buscar una solución a la violencia que asola desde hace 11 días los territorios palestinos. Una propuesta sobre la que Tel Aviv no se ha pronunciado.
Mientras tanto, la ofensiva del Ejército israelí ha elevado la cifra de palestinos muertos a más de 550, incluidos los que han perdido la vida por los ataques efectuados contra dos escuelas de la ONU.

Asimismo, el líder palestino
Mahmud Abás presenta este martes al Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución respaldado por la Liga Árabe que contempla el cese de las hostilidades, la apertura de los puestos fronterizos y la distribución de ayuda humanitaria a la población del territorio palestino. El objetivo es forzar a Israel y a Hamás a que acepten un alto el fuego que ponga fin al calvario que sufre desde hace 11 días la población de Gaza.
El texto también incluye la creación de un mecanismo internacional para supervisar la situación en la Franja, del que todavía no se han hecho públicos los detalles.
Por su parte, la delegación de la UE y el presidente francés, Nicolás Sarkozy, analizaron con el presidente Abás, los "pasos concretos" para hallar una "solución duradera a la crisis de Gaza, empezando por la posibilidad de introducir un alto el fuego adoptando una resolución relevante del Consejo de Seguridad de la ONU", según el comunicado.
Francia junta con Egipto presentó un plan para detener la ofensiva israelí en la Franja de Gaza y entablar un diálogo que ponga fin al bloqueo que sufre el territorio palestino, anuncio este martes el ministro de Exteriores francés, Bernard Kouchner.
Kouchner informó de esa plan al Consejo de Seguridad de la ONU, organismo que Francia preside en enero, y señaló que fue presentado por los presidentes de Egipto, Hosni Mubarak, y de Francia, Nicolas Sarkozy, al finalizar la segunda reunión que los dos mandatarios tuvieron en la localidad turística egipcia de Sharm el Sheij. "La prioridad inmediata es detener la violencia", afirmó el titular francés de Exteriores.
El presidente palestino, Mahmud Abás, dio poco después el visto bueno a la iniciativa franco-egipcia en su turno de palabra en la reunión del máximo órgano de la ONU. "Expreso mi apoyo al plan puesto en marcha hoy por el presidente Mubarak y el presidente Sarkozy", afirmó el líder de la Autoridad Nacional Palestina, que acudió a la ONU para presentar un proyecto de resolución para poner fin a la ofensiva israelí en Gaza.
Kouchner precisó en su intervención que el plan incluye la apertura de un diálogo en el que participe la Autoridad Nacional Palestina en el que se adopten "todas las medidas necesarias" para detener la violencia. En este diálogo se incluirían asuntos como la protección de la frontera de Gaza contra el contrabando de armas y la reapertura de todos los puestos de control fronterizos que llevan prácticamente cerrados desde que Hamás asumió el control del territorio en junio de 2007.
Acuerdo de la Liga ÁrabeLa presencia del mandatario palestino en Nueva York forma parte de la ofensiva diplomática iniciada por la Liga Árabe tras su reunión de la semana pasada en El Cairo, que concluyó con un llamamiento a la ONU para que intervenga con más firmeza en el conflicto.
El resultado de esas presiones son la reunión del Consejo que se celebra a partir de las 22.00 GMT (23:00 en España) y que será presidida por el ministro de Exteriores francés,
Bernard Kouchner, cuyo país ocupa la presidencia de turno del órgano.
También estarán presentes la secretaria de Estado de Estados Unidos,
Condoleezza Rice, así como los
ministros de Exteriores de Jordania, Marruecos y Líbano, además del secretario general de la Liga Árabe,
Amr Musa.
Fuentes diplomáticas indicaron a Efe que hay una intensa actividad para lograr "una expresión unánime del Consejo de Seguridad" y destacaron que se está trabajando "sobre los elementos" en los que hay consenso para tratar de acercar posturas.
Francia: el alto el fuego "no está lejos"El presidente francés,
Nicolas Sarkozy, ha insistido en que "no hay una solución militar" para la franja palestina de Gaza y se mostró a favor de cambiar "el círculo de violencia por el círculo de la paz". El primer ministro de Francia, François Fillon, ha dicho que hay una vía, aunque "muy estrecha", para lograr un alto el fuego en Gaza y que esa es la razón por la que el presidente del país, Nicolas Sarkozy, ha decidido prolongar su gira por la región.
París quiere que las partes alcancen la paz, para lo cual es necesaria la seguridad de los pasos fronterizos entre Gaza, Israel y Egipto, recordó Fillon. El primer ministro garantizó que Francia está dispuesta a "proporcionar fuerzas para controlar esos pasos y servir de observadores", al igual que otros países europeos, para que no se utilicen como zona de contrabando de armas.

El jefe del Estado galo, que realiza desde el lunes una gira por Oriente Próximo con el fin de lograr una tregua por razones humanitarias, se ha reunido en Damasco con el presidente sirio,
Bashar el Assad, a quien pidió ejercer su influencia para convencer al movimiento islámico Hamás para que deje de lanzar cohetes al territorio israelí, uno de las principales razones de Israel para castigar militarmente a la franja de Gaza.
"Siria debería ayudarnos a convencer a Hamás para que elija la voz de la razón", afirmó el presidente francés, Nicolas Sarkozy. "El presidente Al Asad debería ayudar para convencer a Hamás de que pare de disparar cohetes".
En este mismo marco, Sarkozy y su homólogo egipcio,
Hosni Mubarak, se reunieron por segunda vez en dos días, en la localidad de Sharm el Sheij, con el fin de avanzar hacia un plan que permita parar la violencia en Gaza. Un diálogo en el que también participaron, entre otros, el jefe de la diplomacia europea,
Javier Solana, y el primer ministro egipcio,
Ahmed Nazif, así como el director de los Servicios de Información de Egipto,
Omar Suliman, que previamente se reunió en El Cairo con una delegación de dirigentes del movimiento palestino Hamás.
Gira europea 
Por su parte, la
delegación de la Unión Europea desplazada a Oriente Próximo viajó este martes a Jordania para reunirse con varios dirigentes. Los objetivos prioritarios de la gira, con escala en Egipto, Israel, los territorios palestinos y Jordania, son garantizar el acceso de la ayuda humanitaria a la población civil e impulsar un alto el fuego en Gaza.
La delegación está encabezada por el ministro de Asuntos Exteriores checo, cuyo país ostenta la presidencia de la UE; los jefes de las diplomacias francesa y sueca; el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, y la comisaria de Relaciones Exteriores de la UE.
La UE está "trabajando muy duro" para lograr un alto el fuego en la zona, aunque reconoce que "es demasiado pronto" para hablar de una misión internacional encargada de supervisarlo. "Cuando obtengamos un alto el fuego, esperamos que sea supervisado internacionalmente. La UE está dispuesta a desempeñar un papel, cualquiera que sean sus modalidades" precisaron fuentes de la oficina de Javier Solana.
También el enviado especial del Cuarteto para Oriente Próximo,
Tony Blair, habló de la posibilidad de lograr el fin inmediato de la violencia, pero, según declaró a BBC Radio, para ello se requiere "la acción directa sobre el suministro de armas y el dinero que llega a Gaza desde Egipto" a través de los túneles excavados por los milicianos palestinos.
La
Casa Blanca reiteró este martes que, si bien desea un "alto el fuego" en Gaza, cualquier pacto deberá ser "duradero, sostenible e indefinido". Washington ha insistido asimismo en que Israel debe evitar que su ofensiva cause víctimas civiles; un tema que es, a su vez, el único al que ha aludido el presidente electo,
Barack Obama, en sus primeras declaraciones sobre el conflicto. "La pérdida de vidas civiles en Gaza y en Israel es una fuente de gran preocupación para mí", manifestó.
La postura de Israel, inamovible
El Gobierno israelí, mientras, continúa firme en su postura frente a las propuestas de la diplomacia internacional. Así, el primer ministro,
Ehud Olmert, descartó de nuevo la propuesta europea para imponer un alto el fuego de 48 horas y en cambio respaldó la iniciativa estadounidense, que se limita a instar a Israel a que proporcione ayuda humanitaria a los residentes de la Franja.
Olmert adujo que la capacidad tecnológica de Hamás se ha incrementado desde el fin de la tregua y que ahora los cohetes que lanzan los milicianos contra el sur de Israel tienen un mayor alcance. "Antes de la tregua, Hamás llegaba a 20 kilómetros de distancia. Tras la tregua, llega hasta los 40. Si hay otra tregua, llegará hasta los 60, y más", advirtió, según recoge el diario israelí
Yedioth Aharonoth. El Gobierno israelí mantiene además que para acordar el fin de las hostilidades es imprescindible evitar el rearme de Hamás.
El presidente israelí,
Simon Peres, solicitó a los Veintisiete, tras reunirse con la delegación de la UE, que dejen de jugar a un "doble juego" con Israel y que simpaticen con su causa. "Ninguno de ustedes se quedaría con los brazos cruzados si estuvieran disparando misiles contra su país", agregó.
Pero no sólo Tel Aviv parece estar poco convencido con las propuestas internacionales. Los
Comités de Resistencia Popular (CRP), un grupo armado palestino, advirtieron de que cualquier fuerza militar extranjera que entre en la Franja de Gaza será considerada como invasora y se percibiría como un intento de impedir que los palestinos ejerzan su derecho legítimo a la resistencia.