"Naufraguenado" muestra paisajes que no son paisajes, escenas mitológicas distorsionadas, obras parcialmente figurativas, pinturas atmosféricas o escenarios submarinos, siempre atendiendo a la literatura y la música, que ejercen como raíces de
la obra de Pablo Yáñez.
Este pintor sevillano, que se dedica a la pintura de forma autodidacta, trae sus lienzos a Madrid a la sala Príncipe Sport’s (Príncipe de Vergara 227, esquina con Serrano). Tras recorrer toda Andalucía, su obra podrá verse desde el 7 de enero hasta el próximo 7 de febrero.
La muestra se compone de veinte lienzos trabajados en técnica mixta entre los que destacan series como "El friso mitológico", que se basa en la tradición mitológica mediterránea; "Del nido de la urraca" y "Pequeño paisaje subacuático", que parten de textos del propio autor; y "Mar de Rafael", que toma como punto de partida "Marinero en tierra" de Rafael Alberti.
Serie pictórica "El friso mitológico".Yáñez emplea en sus trabajos diversas técnicas, desde dibujos a grafito sobre papel, hasta lienzos donde juegan pinturas con arenas, tierras, alquitranes, harinas, hojas, piedras o bellotas. Además, trabaja con óleos, acrílicos, pigmentos, resinas o barnices y ha trabajado sobre numerosos soportes: lienzo, cartón, papel, maderas o escayolas.
Este artista siempre ha estado influenciado por Saint-Exupéry, Dostoievski, Sábato, Pessoa y a Alberto Caeiro, sin olvidar los textos clásicos, la música de Ligeti o la de Arvö Part.