repulsa de la generalitat y de los investigadores
Indignación en Castellón por el "expolio" de los procesos sumarísimos del franquismo
jueves 15 de enero de 2009, 14:56h
Los documentos del archivo de los servicios territoriales del Ministerio de Defensa en Castellón, entre ellos documentos sobre la Guerra Civil y la posguerra, han sido trasladados este miércoles al archivo central de Historia Militar de Madrid para "garantizar su conservación" y digitalizar el material. La subdelegación ha confirmado a EFE que los archivos han sido enviados al archivo central, en donde se encuentran fondos relativos a África, a territorios de Ultramar, fondos del Ministerio de la Guerra, del Depósito de la Guerra y del Servicio Militar, de Instituciones Territoriales y colecciones personales y temáticas, además de documentación gráfica.
La directora general del Libro de la Generalitat Valenciana, Silvia Caballer, ha mostrado su "más absoluto rechazo" al traslado de los fondos documentales de la Guerra Civil de la Subdelegación de Defensa de Castellón a Madrid. Caballer ha explicado en un comunicado que "trasladar un archivo supone privar al colectivo de investigadores de seguir con sus trabajos y además cortar líneas de investigación de la Universidad". A juicio de la directora general del Libro, "no es de recibo que para justificar la creación de supuestos centros documentales se expolie la documentación de otros archivos que funcionan con normalidad".
Al igual que la directora general del Libro, la Asociación Cultural Gregal. Estudios Históricos también ha mostrado su indignación por este traslado de los Archivos Sumarísimos de Castellón. Gregal ha puesto el énfasis de su denuncia en la interrupción de las labores culturales de decenas de investigadores que accedía a estos fondos documentales. Por ello desde esta asociación se afirma que “la capacidad investigadora, cultural y de conocimiento de nuestra historia se ha visto seriamente mermada con la adopción de la medida del traslado de los archivos”.
Así, Gregal, que cree que los documentos deberían de quedarse en Castellón, exige, al menos, “una copia digitalizada de los mismos” y alerta que “varias tesis doctorales e investigaciones privadas dependen de la información aportada por dichos papeles”.