Después de una intensa semana en los despachos del Santiago Bernabéu, el fútbol llegó de nuevo al estadio de Concha Espina con aires de tranquilidad y un nuevo presidente al frente del club madridista, Vicente Boluda. Y buen estreno tuvo el nuevo mandatario. Un victoria por 3-1 que muestra una superioridad que no se apreció sobre el terreno de juego.
El encuentro empezó como caracteriza al conjunto de Juande Ramos, con intensidad y una jugada que pudo poner el 1-0 a los 20 segundos de partido. Higuaín realizó un eslalon en el que fue dejando atrás a todos los defensores osasunistas que salieron a su paso, pero Roberto detuvo el mano a mano. Esta fue la única ocasión de los "merengues" en la primera mitad. Poco a poco Osasuna se fue haciendo con el control de juego y con las ocasiones. Y en el minuto 15 llegó la primera jugada polémica. Juanfran se adentró en el área y Gago le derribó, pero Pérez Burrull señaló "piscinazo" y le mostró la primera amarilla al extremo osasunista. Tanta perseverancia concluyó con el 0-1. El iraní Nekounam voló por encima de todos los defensores para alojar el balón al fondo del a portería con un testarazo por el que poco pudo hacer Casillas.
El juego del Real Madrid se basaba en pelotazos que no iban a ninguna parte y dos mediocentros que se vieron sobrepasados por las deficiencias técnicas. "Lass", que fue de los mejores pero en defensa, y Gago no engranaron juego para que los blancos trenzaran jugadas. Robben no tuvo su día y Raúl estuvo desaparecido.
Juande movió ficha en el descansoPeor no se podía jugar. Y el técnico manchego se dio cuenta de ello y dio entrada a Huntelaar y Van der Vaart en lugar de Sneijder y Cannavaro. Con ello, Huntelaar se colocó en la punta de ataque, Van der Vaart en el centro del campo y "Lass" pasó a cubrir la banda derecha que dejó huérfana Sergio Ramos al situarse como central. Y fue este último el que deshizo el entuerto en el que se metió el conjunto blanco. Ramos, con un disparo muy lejano, batió a Roberto que no anduvo muy fino en todo el partido.

Ya con el empate, el empuje de los madridistas desembocó en el segundo tanto. Higuaín culminó la remontada al aprovecharse de una buena jugada de Robben que cedió para que el "Pipita" anotara el 2-1. Con el Osasuna volcado en el ataque, de nuevo el colegiado se erigió protagonista. Otra vez Juanfran fue objeto de penalti, esta vez por pisotón de Pepe. Pero de nuevo agua. Burrull se fio de su asistente y mandó a Juanfran a vestuarios tras enseñarle la segunda cartulina amarilla y con ello la roja.

El At. Osasuna siguió dándole vueltas a los dos errores del árbitro que les costó encima la expulsión de Juanfran y Robben se aprovechó de ello para sentenciar el partido ya en el descuento.
Con esta victoria el Real Madrid sigue a 12 puntos de distancia del FC Barcelona pero dejaron una sensación de que no hay un plan B. El equipo de Juande está concebido para jugar al contragolpe y cuando no es así las ideas abundan por su ausencia. El Osasuna de Camacho sigue en puestos de descenso pero con la esperanza de que si siguen creando ocasiones y afrontando los partidos de esta forma podrán pelear por la salvación.