Precampaña de las autonómicas
Primera visita de Zapatero al País Vasco para apoyar a Patxi López
domingo 25 de enero de 2009, 14:28h
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha confiado hoy en la victoria del PSE y de Patxi López en las elecciones vascas del 1 de marzo porque Euskadi "quiere un cambio tranquilo, sensato", y un lehendakari que una y que "considere a todos los vascos por igual".
Zapatero ha repartido hoy una doble dosis de optimismo en su primera visita al País Vasco antes de las elecciones: confianza en la victoria de López y también en la recuperación económica tras la crisis, para lo que ha pedido la ayuda de todos, y en primer lugar del PP. "Espero que tenga tiempo para dedicarlo a ello", ha ironizado, en alusión a los supuestos casos de espionaje en Madrid.
Patxi López será lendakari, ha augurado Zapatero, Euskadi "quiere un cambio tranquilo, sensato" y un lehendakari que una y que "considere a todos los vascos por igual".
Además, ha afirmado que el PSE es el partido que más "tesón" tiene para lograr la concordia en el País Vasco y es un muro "firme y valiente" frente a "la violencia, el terror y la cobardía de ETA y de todos los que se callan ante los asesinatos".
Tras dedicar sus primeras palabras a expresar la solidaridad del Gobierno con las familias de los cuatro niños muertos ayer en Sant Boi (Barcelona) a consecuencia del temporal, Zapatero ha expresado su respaldo al "esfuerzo de entrega titánico, a veces incomprendido, a veces injustamente criticado" del PSE por lograr la paz.
Ha asegurado, en este sentido, que ese afán por el fin de la violencia pasará a la historia de este partido "como una de las mejores páginas, como una página ejemplar de amor a Euskadi, de amor a la paz y de amor a la libertad".
El presidente del Gobierno ha arremetido contra los "cobardes" que sostienen que no se pueden defender todas las ideas en el País Vasco, y les ha advertido de que "representar ideas es incompatible con callar, con apoyar y con secundar la violencia, con la intimidación, la amenaza y el chantaje".
Zapatero ha transmitido también confianza a los empresarios y ciudadanos vascos, a los que ha garantizado que su Gobierno "no va a dar ni un paso atrás" en la construcción de la alta velocidad y que protegerá a los constructores y trabajadores frente a aquellos que rechazan este proyecto con violencia "reprochable, indigna e inmoral", a quienes ha advertido de que se encontrarán "con el peso de la ley y la fuerza del derecho y la democracia".
Por otro lado, el jefe del Ejecutivo ha lanzado un mensaje de confianza en que España saldrá de la crisis "con fuerza" y desde el esfuerzo común de todas las administraciones, trabajadores y empresarios, y ha emplazado al PP a abandonar el fatalismo y arrimar el hombro.
Así, ha prometido que pese a las críticas su Ejecutivo seguirá incrementando las ayudas sociales a los más desfavorecidos por la coyuntura económica.
Confianza y saber que "podemos hacer lo mismo que los mejores", ha dicho, es la clave para salir más fuertes de la crisis, y educación, innovación y talento son las herramientas que ha propuesto para superar la situación.
"Los que defienden ahora que hay que reducir la inversión y el gasto están condenando a nuestro país a salir -porque saldremos, antes o después- débiles de esta crisis, sin posibilidad para que la inmensa mayoría de los ciudadanos tenga un horizonte de mayor estabilidad y capacitación", ha apuntado.
Al comienzo del acto -al que han acudido la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, y varios dirigentes del PSOE como Leire Pajín, Eduardo Madina o Rodolfo Ares- un coro ha interpretado, ante los 1.500 asistentes, dos canciones vascas: Agur jaunak y Txoriak.
La de hoy ha sido la primera visita de Zapatero antes de las elecciones del 1 de marzo, y está previsto que vuelva dos veces más -ya en campaña, a Vitoria y a Bilbao- para dar su respaldo a Patxi López.