www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Ortega y Gasset y el diálogo cultural con Alemania

Enrique Bacigalupo
miércoles 28 de enero de 2009, 23:00h
En 2007 se ha celebrado en Alemania el Año de las Ciencias del Espíritu, que Dilthey definió como las que “tienen por objeto la realidad histórico-social”. También en 2007 se ha celebrado el centenario de la creación de la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, una institución que contribuyó de una manera especial a las relaciones científicas con Alemania. Una valiosa consecuencia de estas celebraciones es la de reabrir problemáticas que, en ocasiones, estaban olvidadas o la de permitir plantear otras hasta el momento no abordadas. Tal es el caso de las ciencias del espíritu y de las relaciones hispano-alemanas en el marco de ellas.

El diálogo hispano-alemán en las ciencias del espíritu se retrotrae a mediados del siglo XIX y al movimiento intelectual español conocido como “Krausismo”, por estar especialmente vinculado a la obra de Karl Kristian Friederich Krause (1781-1832), a través de los discípulos de éste (Loenhardi, Röder, Hohfeld), Julián Sanz del Río (1814-1869) y Francisco Giner de los Ríos (1839-1915). Sobre el krausismo se ha discutido el valor filosófico de la obra de Krause, un filósofo totalmente olvidado y sin ninguna repercusión en Alemania.

Pero, lo importante actualmente no es el valor filosófico que deba ser reconocido a la filosofía de Krause. Lo importante es que a partir de allí comenzó un diálogo de las ciencias del espíritu entre españoles y alemanes. Juan Marichal ha señalado que ya en los albores de este siglo era posible comprobar una “germanización intelectual de los jóvenes españoles”.

El diálogo tuvo una segunda fase. En la continuación y renovación del mismo la figura de José Ortega y Gasset es insoslayable, pues él es quien imprime, luego de sus estancias en Leipzig, Berlín y, sobre todo, en Marburg, a partir de 1905, una dimensión a las relaciones intelectuales con Alemania cuya influencia en las ciencias del espíritu españolas ha sido extraordinariamente renovadora.

En el Prólogo para Alemanes, publicado en “El tema de nuestro tiempo”, sobresalen tres pasajes de Ortega importantes donde se postula como vital para España el diálogo filosófico con Alemania. Ortega pensaba que ya “no podía España nutrirse más de Francia”; “España necesitaba a Alemania”. Por eso, concluye, “durante una etapa yo he anexionado todo el mundo de habla española al magisterio de Alemania”, agregando: “de paso he infeccionado a toda Sudamérica de germanismo”.

Cito sólo el testimonio de Francisco Ayala que corrobora las palabras de Ortega, explicando su viaje a Berlín en 1929. “Qué era para mi Alemania, me pregunto ahora –dice Ayala-. Era, por supuesto, el centro de la cultura vigente, reverenciada por mis maestros; era el hogar fecundo de tantas obras admiradas y respetadas, de tantos sabios filósofos y científicos, los autores de los libros que se traducían en las colecciones patrocinadas, animadas, orientadas o dirigidas por Ortega; el centro de atracción intelectual donde todas nuestras miradas convergían”.

La nueva dimensión del diálogo hispano-alemán no se redujo sólo a Ortega y Gasset. Su magisterio constituyó un modelo de intelectual de las ciencias del espíritu que inspiró el modelo de la formación intelectual de más de una generación de intelectuales españoles.

Hoy cabe preguntarnos: ¿Qué queda de este entusiasmo por las ideas alemanas en la filosofía, la historia, la sociología, el derecho, la pedagogía, la filología, la filosofía del arte, etc. después de Ortega? ¿Existe, al menos, un paralelismo entre la problemática de las ciencias del espíritu alemanas y españolas? ¿Qué lugar ocupa en la actualidad el diálogo con las ciencias del espíritu alemanas que Ortega entendió como fundamental? En Alemania durante los tres últimos quinquenios la renovada discusión sobre las ciencias del espíritu ha sido significativa y ha tenido probablemente dos razones de ser: las dudas generadas por las nuevas teorías de la ciencia sobre las ciencias naturales, que favorecen un acercamiento entre ambos grupos de ciencias, por un lado, y, por otro, la persistencia de la cuestión de la cientificidad y efectividad de las ciencias del espíritu. ¿Cómo se ven actualmente estos problemas en España?

El Instituto Goethe y la Fundación Instituto José Ortega y Gasset, con el apoyo de la Embajada de la República Federal de Alemania, han celebrado estos días un Seminario sobre “El diálogo hispano-alemán en las ciencias del espíritu” en el que se ha analizado el estado del mismo en la filosofía, el derecho, la historia y las ciencias políticas y sociales. Probablemente no se ha podido dar una respuesta definitiva a estas preguntas, pero hemos percibido un firme propósito de profundizar la discusión sobre una problemática común que tiene una tradición de más de un siglo.

Enrique Bacigalupo

Catedrático de Derecho Penal

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(1)

+
0 comentarios