1.000 millones de usuarios
Internet cumple la mayoría de edad ante la amenaza de censura
jueves 29 de enero de 2009, 12:02h
Según "The New York Times", el Gobierno australiano está probando un filtro a nivel nacional que obligaría a los proveedores a impedir el acceso a miles de webs de contenido ilegal. La iniciativa se enmarca en un ambicioso plan de "ciberseguridad" de 60 millones de euros cuyos objetivos son salvaguardar a niños y adultos de contenidos pedófilos o terroristas, cuya posesión está perseguida en la isla-continente. Las voces en contra no tardaron en saltar. Los más críticos defienden que la medida no sólo resultará inútil, sino que también ralentizará la red. Sin embargo, las críticas no han frenado al Gobierno, que ha invitado a los proveedores de internet y a los operadores de telefonía móvil.
En Reino Unido también se han producido movimientos parecidos en los últimos tiempos. El ministro de Cultura reveló que su departamento estudia regular internet con un sistema parecido al que clasifica las películas cinematográficas por edades, aunque no precisó cómo piensa implementar la limitación. Sí anunció que negociará con el futuro Gobierno de EE UU, bajo el mandato de Barack Obama, una propuesta de regulación internacional de contenidos ilegales. Una posible forma de que los proveedores controlen los contenidos sería obligarles a ofrecer servicios aptos para menores que, aunque no son infalibles al cien por cien, sí ofrecen cierta seguridad contra contenido pornográfico, webs que fomentan el suicidio o la anorexia, métodos de fabricación de explosivos, trucos de hackers y un largo etcétera.
En España también hay algún movimiento al respecto. La Comunidad valenciana, por ejemplo, exigirá que que se impida el acceso a menores en aquellos cibercafés que no controlen el acceso a webs de contenido «para adultos» o de carácter violento.
Para Miguel Pérez, presidente de la Asociación de Usuarios de Internet, limitar la Red "es como poner puertas al campo, algo que acaba generando frustración en el legislador porque se puede llegar a burlar". Desde la asociación abogan por no aplicar "medidas específicas" para controlar la Red, sino aplicar en ella la legislación que en cada caso sea aplicable. "Internet es un medio de comunicación en el que converge lo público y lo privado, lo profesional y lo personal, y censurarlo supondría vulnerar el derecho a la privacidad igual que sucede con el teléfono".
El nacimiento de la Internet pública
El concepto de red descentralizada, la base sobre la que se sustenta internet, nació en el seno del laboratorio Darpa del Ejército de EE UU en los años 70. Sin embargo, el lenguaje de programación HTML, las direcciones web o URLs y los protocolos de transferencia o HTTPs, con los que se entienden los ordenadores entre sí y sobre los que funciona la World Wide Web, fueron diseñados por el británico Tim Berners-Lee hace ahora 18 años, si bien el primer servidor web accesible y la primera página no vieron la luz hasta cuatro meses después, en abril de 1991.
Considerado uno de los padres de la Red, Berners-Lee desarrolló y registró el modo en que funciona internet en el Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN) en Ginebra (Suiza), el mismo organismo que ha puesto en marcha el LHC, considerada la mayor máquina de la historia, y el futuro ITER o fusionador nuclear. Años más tarde, se trasladó a una de las mecas de la investigación, el Instituto de Tecnología de Masachusets, donde fundó el consorcio W3C. Allí es donde hoy se deciden los estándares que rigen la World Wide Web.
En los primeros años noventa marcó una revolución en las telecomunicaciones en EE UU, donde America On Line (AOL) supuso un auténtico fenómeno de masas que se extendió rápidamente por todo el mundo. Los canales de chat IRC, el buscador Yahoo y el correo web Hotmail fueron los siguientes hitos, a los que siguieron la web de descargas Napster, Google, los blogs, YouTube o las redes sociales ahora tan de moda, por poner algunos ejemplos.
Berners-lee recibió en 2002 el Premio Príncipe de Asturias de Investigación, que compartió con Lawrence Roberts, Robert Kahn y Vinton Cerf, los otros "padres" de internet. El proyecto en el que trabaja actualmente es la llamada «web semántica», con la que se pretende construir un sistema inteligente que sustituya el pensamiento humano, al menos para buscar en internet. Algo que supondría acabar con el poderío de Google y su algoritmo de búsqueda, la "fórmula de la coca-cola" de internet.
El servidor ruso RBN, nido del mal
Rusia es conocida en el mundillo informático por ser origen de numerosos virus, estafas on-line y contenido ilegal. El súper servidor RBN aloja muchas de las peores webs del mundo. Marc Vilanova, experto en "ciberamenazas" de La Caixa, lo conoce bien. Muchos de los virus troyanos que atacan a la entidad provienen de ahí. "Todas las peticiones de bloqueo que se realizan al Gobierno ruso por vía oficial caen en saco roto, incluso las de la Guardia Civil y Policía, porque dicen que el dueño del ISP es hijo de un alto cargo del Kremlin".
RBN, con ramificaciones en Turquía y en algunas ex repúblicas soviéticas, tiene un poder tal que el Ejército ruso lo ha utilizado en sus famosos ataques contra Georgia, a cuya red dejó incomunicada durante días durante el conflicto del verano pasado, y Estonia, que sufrió otro bloqueo nacional en 2007, cuando retiró una simbólica estatua soviética de 1947 de un céntrico parque de Tallin, el "soldado de bronce".
"No se ha podido hacer nada contra ellos, a pesar de que alojan páginas pedófilas, cientos de conocidos virus y hasta webs de terroristas", aseguran fuentes familiarizadas con la seguridad informática. De sus servidores provienen también buena parte del "phishing" o intento de fraude bancario y el "phishing car" o fraude en la compra-venta de vehículos. Un auténtico nido del mal.