Paris Hilton tiene claro que “No quiero ser conocida como la heredera de Hilton, porque yo no he hecho nada para serlo”. Por eso la desheredó su abuelo.
Algún mérito habrá tenido para tanto éxito. La
Hilton lo explica: “No hay nadie en el mundo como yo. Creo que cada década crea su icono rubio, como Marilyn Monroe o la Princesa Diana. Y, en este momento, yo soy ese icono”.

Quizás haya seguido el ejemplo de
Pamela Anderson, que decía, cuando le preguntaban sobre el secreto de su éxito, lo siguiente: “No pienso nada demasiado. Si pienso demasiado, me vuelvo loca”. Y no queremos eso.
Hilton de nuevo, ahora sobre su actitud sobre una alfombra roja: “En realidad no pienso. Sólo ando”.
Brooke Shields, en plena campaña contra el tabaco: “El tabaco mata. Y si te mueres, has perdido una parte importante de tu vida”.
Pero le supera
Britney Spears: “Estoy a favor de la pena de muerte. Quien comete un acto terrible debe recibir un castigo correspondiente. De este modo aprenderá la lección para la próxima vez”. Viva la reinserción.
La vida, la muerte. Son conceptos que dejan impresionada a cualquiera. Incluso a
María Carey. Le dieron la noticia de la muerte del Rey de Jordania (King of Jordan en inglés): “Yo amaba a Jordan. Fue uno de los grandes atletas de nuestro tiempo”. Sí, retiraron su camiseta número 23. Todos le recordaremos.
Lo cual nos lleva a otro gran agujero negro para ciertas rubias: la geografía.
Cristina Aguilera: “¿Dónde se celebra este año el festival de Cannes?”.
Primera gira de
Britney Spears: “¿Dónde contra está Australia?”.
Si creen que eso no se puede superar, esperen a escuchar a… sí,
Britney Spears: “Nunca quise ir a Japón. Sencillamente, porque no me gusta el pescado. Y sé que es muy popular allí, en África”.

Claro, que de Australia le separa un océano. Pero no el de
Christina Aguilera: “Soy un océano, porque soy muy profunda. Si tú miras lo suficientemente profundo, puedes encontrar raros tesoros exóticos”.
Y es que en las profundidades, acaso por la falta de oxígeno, estas rubias se lían. Como
Alicia Silverstone cuando hablaba de su papel en la película Clueless: “Creo que la película es muy profunda. Creo que es profunda en la forma en que es ligera. Creo que la ligereza tiene que venir de algún lugar muy profundo, si es que es una verdadera ligereza”.
Hablemos de ciencia.
Cameron Díaz dice que “He estado notando la gravedad desde que era muy pequeña”.
Por un error que debió haberse evitado,
Anna Nicole Smith estuvo involuntariamente involucrada en una conversación sobre terroristas suicidas. “¿Y eso no duele?”. Duele.
Lady Victoria Hervey tiene un consejo para los desheredados del mundo: “Es duro vivir en la calle en invierno. Deberían irse a algún lugar cálido, como el Caribe, donde pueden comer pescado fresco todo el día”.
Y hablando de días. Nos dice
Sam Fox: “Tengo diez pares de zapatillas de entrenamiento. Uno por cada día de la semana”.
Tanta belleza, y las hay a quien le cuesta lanzar un piropo. Como a
Kimberly Stewart sobre Jennifer Aniston: “Ella me gusta porque es como de casa. Debe de tener algo especial, claro, porque no es que ella sea bonita ni nada parecido”.
Mischa Barton, de todos modos, es muy consciente de lo duro que puede llegar a ser tener un look envidiado: “La gente guapa no es aceptada como la gente común. Está señalada con todos esos estigmas”.
Ser una rubia con una vida alternativa de la realidad es duro, y tienes que entrenar desde pequeñita. Como
Jessica Simpson, en su primer día en el colegio: “Un profesor nos preguntó si sabíamos los nombres de los continentes. Yo estaba ¡tan nerviosa! Era como ¡caray!, mi primer día y me sé la respuesta. Así que levanté la mano y dije: ‘a, e, i, o, u’”.