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Reportaje México

Los narcocorridos: los nuevos juglares

sábado 07 de febrero de 2009, 01:50h
Sin embargo, en la década de 1980, y con mayor intensidad en la de 1990 y en la actualidad, ante el incremento del tráfico de droga y el aumento de visibilidad y poder de los cárteles de narcotraficantes, los corridos han adquirido un nuevo matiz: los narcocorridos.

En el norte del país, donde se han originado las organizaciones de la droga más poderosas, han aparecido grupos musicales cuyos temas hablan de la vida y éxitos de ficticios o reales narcotraficantes. Así, personajes como Camelia “La Texana” y la banda de la camioneta gris, ambos temas del famoso grupo Los Tigres del Norte, se han convertido en íconos de la narcocultura. Algunas bandas musicales han sido asociadas a personajes reales, de quienes se dice han encargado se compongan temas sobre su persona elogiando sus supuestas virtudes y logros. De esta manera surgen las narcobandas, o bandas musicales dedicadas a los narcocorridos. Sin embargo, no sería justo decir que todos los grupos que dedican temas a los narcocorridos están asociados a las organizaciones criminales; simplemente reflejan la situación de la sociedad mexicana y la permeabilidad del narcotráfico en ésta.

La relación, cercana o no, de cantantes y de narcobandas con los cárteles ha conducido sin embargo a un ambiente de inseguridad para los artistas. En 1992 el cantante Rosalino Sánchez “Chalino” fue asesinado por sicarios después de dar un concierto en el estado de Sinaloa. Otras muestras de esto, en 1994 miembros de los grupos Huracanes del Norte y de Coyonquis fueron también asesinados, al igual que Carlos Ochoa en 2002 de Caña Verde, y el atentado al famoso cantante Guadalupe Rivera Saavedra “Lupillo Rivera” en 2006, entre muchos otros. Estos son ejemplos por una parte del poder y la extensión del narcotráfico en México y sur de Estados Unidos, pero también de la impotencia de los gobiernos mexicano y estadounidense de acabar con este fenómeno.

Tal parece que los jefes de jefes y las pakas de a kilo, en alusión a canciones de los Tigres, seguirán existiendo e influyendo en el ambiente musical popular de México, y en su sociedad. Tenemos narcocorridos y narcobandas para un buen rato.