El ejemplo del BBVA
jueves 12 de febrero de 2009, 01:48h
En estos tiempos de crisis, cada vez que se hace referencia a la marcha de una determinada empresa no suele ser por nada bueno. Menos aún si tal empresa pertenece al ámbito financiero. Por eso, es alentador comprobar cómo en esta vorágine de incertidumbre económica, hay un banco, español para más señas, que aborda la actual coyuntura con determinación y claridad. Es el BBVA que, con Francisco González a la cabeza, presentaba hace bien poco sus resultados económicos. Dichos resultados sitúan a la entidad española entre los 10 más importantes del mundo. Baste decir que su beneficio superó los 5.000 millones de euros, cantidad que refleja bien a las claras la solvencia del BBVA.
Pero no es sólo una mera cuestión de beneficios en la cuenta de resultados. Tras ello, hay toda una batería de iniciativas de las que bien podría tomar ejemplo como modelo de gestión optimizada más de una administración pública. La retribución del personal de alta dirección del banco se redujo un 10 por ciento en 2008, congelándose en 2009. Además, sus accionistas percibirán un dividendo menor de lo esperado. Ello es así porque dicha cantidad retraída se destinará a reforzar el capital del banco. Por si esto fuera poco, es uno de los pocos “grandes” a nivel mundial que no ha participado de ninguna ayuda pública en 2008. Y sigue concediendo créditos; eso sí, con las cautelas que demandan no sólo sus accionistas, sino el sistema financiero español en su conjunto. No en vano, su posición de privilegio en el sistema financiero español le confiere una carga de responsabilidad irrenunciable. Una entidad de su calado debe evitar cualquier frivolidad que ponga en solfa la ya de por sí deteriorada salud de la economía nacional. De ahí su modelo de gestión. El cual, por otra parte, se ha revelado como sumamente eficaz, incluso en tiempos de crisis. Buena cosa sería que más de uno importase el modelo.