Para El líder del PP el juez es “socialista” y el presidente habla de intimidaciones
El "caso Garzón" enfrenta al presidente del Gobierno y al líder de la oposición
jueves 26 de febrero de 2009, 10:43h
El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha tachado este jueves al juez Garzón de ser “socialista” por lo que “debe abstenerse en la causa contra el PP”. Estas declaraciones del líder de la oposición ha sido contestadas por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien considera "inaceptable" que el PP lance "intimidaciones" al magistrado de la Audiencia Nacional.
"Garzón es socialista, ha pertenecido al partido socialista y debe abstenerse en la causa contra el PP". Así de contundente ha calificado el líder de la oposición, Mariano Rajoy, al juez de la Audiencia Nacional que investiga la Operación “Gürtel”. Tras señalar que Garzón "tiene que cumplir la ley y no la está cumpliendo", Rajoy ha dicho que le parece una "barbaridad" la actuación del juez en este caso. "Se ha saltado la ley", ha señalado Rajoy, quien ha añadido que el juez de la Audiencia Nacional "no debería estar conociendo este caso, y se lo ha dicho la Fiscalía, no es imparcial y está generando indefensión".
Ha dicho que el PP ha presentado una querella contra Garzón por prevaricación demostrando así su confianza en la justicia que, según ha recordado, exige imparcialidad y apariencia de imparcialidad. En ese sentido, ha comentado que Garzón "es socialista" como demuestra el hecho de que formara parte del Gobierno de Felipe González y fuera diputado por este partido, por lo que "debería abstenerse de participar en este caso contra un partido político".
Rajoy ha afirmado que él no es "un inquisidor", por lo que no puede "acusar a nadie sin pruebas", y ha añadido que no tiene "ningún indicio" contra los aforados de su partido que, según los medios de comunicación, está investigando el juez Baltasar Garzón.
"Hay que tomar medidas. ¿Contra quién? ¿Y en base a qué? ¿A quién tengo que echar yo ahora, a los que aparecen mencionados?", ha respondido Rajoy al ser preguntado por el riesgo de cerrar filas en torno a los miembros de su partido que podrían estar imputados en la supuesta red de corrupción que investiga Garzón. En declaraciones a Telecinco recogidas por Efe, el líder del PP ha recalcado que su partido ya ha tomado medidas contra los que tenían "indicios", en referencia a los cargos madrileños que han presentado su dimisión o que han sido cesados en sus puestos.
Ha reiterado sus acusaciones contra el juez Garzón y ha dicho que "lo que está haciendo es tremendamente injusto, haciendo daño a mucha gente y poniendo a un partido en una campaña electoral en una situación imposible".
"Llevamos 21 días en indefensión", ha dicho Rajoy en referencia a la coincidencia de la investigación de Garzón con la campaña electoral en Galicia y el País Vasco. Ha añadido que durante este tiempo han aparecido en los medios de comunicación "nombres a los cuales no ha llamado ni el fiscal, ni la policía, ni el juez", por lo que las personas mencionadas no saben "si están acusados ni de que se les acusa". Sobre el origen de las filtraciones, Rajoy ha indicado que se han publicado "escritos de la Fiscalía dirigidos a Garzón", por lo que, a su juicio, "o lo ha hecho la Fiscalía o Garzón".
”Inaceptables intimidaciones” para Zapatero
Mientras, el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tachaba de "inaceptable" que el PP haya lanzado "intimidaciones muy serias" al juez Baltasar Garzón en vez de colaborar con la justicia, y ha instado a este partido a reflexionar internamente, porque tiene "un problema de fondo muy grave".
Entrevistado en la Cadena Ser, Zapatero ha considerado que la actitud del PP ante la investigación de Garzón supone "una pérdida de referencia", y ha considerado que ese partido está manteniendo "un enfoque radicalmente equivocado" al protagonizar una "defensa general" del caso, cuando quienes deberían defenderse son las personas individuales.
En opinión del jefe del Ejecutivo, la investigación de Garzón, unida al "deleznable espionaje" político entre militantes del partido, demuestra que el PP tiene "un fenomenal lío" y que debería arreglar sus problemas, ya que quien tiene "varias crisis internas" no puede aportar soluciones a las preocupaciones de los ciudadanos.