Gobierno y oposición: el consenso que no llega
martes 10 de marzo de 2009, 22:22h
“Quería tan sólo intentar vivir lo que tendía
a brotar espontáneamente de mí.
¿Por qué había de serme tan difícil?”
Demian de Herman Hess
Estigmatizado, marcado en la frente, es aquel al que no se le oye, al que no se le escucha, sospechoso de todo y de todos. Algo en su manera de ser, de estar, incomoda a la masa, a la mayoría y causa la risa de los necios. Sin embargo, el estigmatizado debe entender que lo que resulta tan exasperante para el resto es su innegable superioridad. El no querer resignarse a la mediocridad y el querer explorar su potencial, le han marcado como apestado. Vence el Low Profile.
La obra de Hess abre muchos paralelismos con la situación política actual, aunque únicamente como complejo. El Partido Popular se ha acomplejado de superioridad hacia el resto del arco parlamentario, ha cerrado toda puerta al dialogo, se ha enrocado en su autosuficiencia. El Partido popular se ha creído marcado por el estigma, sin embargo, su mediocridad es análoga a la del resto de partidos. Su insultante desprecio al contrario a provocado su total aislamiento. Aprovechándose de ese frentismo, Zapatero ha recreado una situación guerracivilista en la que los populares son herederos del horror y los socialistas los clarividentes maestros de la sociedad ideal.
Se han cerrado todas las vías de diálogo y entendimiento entre los dos grandes partidos políticos españoles. Es ahora, en tiempo de crisis, cuando se necesitan unos de otros, cuando surge la dificultad de normalizar una situación que asfixia. Hay algo que une a los dos partidos y es la idea de Estado. Pero tras las legislativas vascas, la vergüenza ronda al Partido Socialista en siquiera un atisbo de entendimiento con los populares. Y Zapatero abre brecha con lo que más les distancia, el aborto, la religión, la educación para la ciudadanía. Es entonces cuando comprobamos que los socialistas se ven impregnados también de un complejo de superioridad moral y política.
Dos formas convergentes de ver España que chocan arrogantemente en su íntima convicción de supremacía. Es momento de hacer país y no parapetarse en absurdos discursos sectarios. Espero que llegue el día en que Partido Popular y PSOE, busquen el encuentro en las grandes materias que el Estado de Derecho debe tener consolidadas y se apoyen en dirimir los asuntos de Estado, que sean vitales para la salvaguarda de la estabilidad de la sociedad española. La luz siempre se abre paso en la oscuridad.
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Abogado
CARLOS LORING es licenciado en Derecho, diplomado en Gestión Empresarial, y MBA en e-Business por la Universidad Pontificia de Comillas (ICADE)
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