Se cumplen dos meses de las primeras elecciones del Consejo de la Guardia Civil. A estas alturas, las asociaciones mayoritarias de guardias civiles exigen a Interior el desarrollo de este órgano, estableciendo una asignación de tiempo libre para los representantes, para poder llevar a cabo una actividad normalizada y avanzar en las cuestiones determinantes para la Benemérita. “Si no hay una respuesta inmediata, tomaremos medidas”, han explicado. Guillermo Moratinos.
“Descontento” es la palabra con la que las asociaciones de la Benemérita califican la marcha del nuevo Consejo de la Guardia Civil, tras las elecciones celebradas el pasado 22 de enero.
La novedad de este órgano implica que todavía quedan muchos asuntos por esclarecer, de los que las asociaciones siguen esperando una respuesta del Ministerio del Interior.
“Hay que dotar al Consejo de los medios necesarios y de tiempo a sus representantes”, especifican en la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).
“Si no hay una respuesta inmediata, tomaremos medidas. Hay que saberlo antes del verano”, ha asegurado a
EL IMPARCIAL Manuel López, de la AUGC. Éstos creen que “este desarrollo va a permitir un trabajo efectivo”, sino, “va a ser difícil”, han explicado.

López considera que “los 15 representantes elegidos en el Consejo tienen una carga de trabajo adicional y siguen ejerciendo sus funciones normales como agentes”. Por ello,
exigen a Interior “una asignación de tiempo libre a éstos y a sus asesores provinciales para poder cumplir con su trabajo”.
La AUGC quiere unos derechos al estilo de los liberados en otros Consejos, sin embargo, el Ministerio ha alegado que ese término no es posible por la condición de no sindicados de los agentes, por lo que se propone el término “permanente”.
López ha puesto como ejemplo su asociación, que “representa a más de 28.000 agentes y
tiene una carga de trabajo que tiene que estar apoyada por la Administración. Hay agentes que tienen que ser representantes mientras están trabajando en investigaciones o deteniendo a individuos”. Además, también piden financiación para que estas asociaciones puedan desarrollar su trabajo.
“El Ministerio está poniendo trabas no dice ni que sí, ni que no. No tiene argumentos y ha entrado en un debate nominalista”, aseguran en la asociación.
“Tienen que decidir pronto cómo funciona el Consejo porque si no nos pondrían otra vez en la senda del conflicto”, ha matizado López.
En la AUGC consideran, además, que se ha tenido un gesto "muy importante" al no acudir a la manifestación de la Policía del pasado 14 de marzo".
Peticiones urgentesSin embargo, el desarrollo de este Consejo es sólo la base de una serie de peticiones que los guardias civiles consideran “urgentes y prioritarias”.

El desarrollo de una
nueva ley de personal, la creación de un
catálogo de puestos de trabajo, la
ley de conciliación laboral, la
reforma de los permisos de trabajo o un
plan de igualdad son la “letra mayúscula” en las exigencias a Interior.
También
se pide el fin de las "discriminaciones" que sufren las Fuerzas de Seguridad del Estado con respecto a otras fuerzas de seguridad, e incluso los agravios comparativos que siguen padeciendo los guardias civiles en relación con los agentes del Cuerpo Nacional de Policía.
“Queremos locales oficiales como la Policía y no pisos al lado de la Comandancia”, ha explicado Manuel López a este diario. También “aspiramos a tener los mismos representantes que este cuerpo, ya que somos 79.000 funcionarios”.
También exigen homologaciones dentro de la Guardia Civil porque “los agentes de tareas administrativas tienen 13 días más de vacaciones que los agentes operativos”.
Las asociaciones mayoritarias se reunieron esta semana con el portavoz de Interior del PP,
Ignacio Cosidó, quien se comprometió a defender en el Congreso las reivindicaciones de éstos. Ahora sólo falta que el Gobierno zanje la polémica.