Sesión entretenida la de este martes en el Senado. La retiradas de las tropas españolas de Kosovo ha centrado buena parte de la sesión de control al Gobierno. Además, Pío García Escudero ha denunciado que los tribunales, los estudiantes y las estadísticas quitan la razón a un Gobierno "paralizado" que cuenta con un ministro de Trabajo que "no hace nada" pese al número creciente de parados excepto "esconderse a principios de mes", cada vez que se hace pública la tasa del paro.
El jefe del Ejecutivo,
José Luis Rodríguez Zapatero, ha comprobado de primera mano, en su comparecencia mensual en el Senado, que el PP no le pasa ni una, ni siquiera cuando comparte una decisión suya como la retirada de las tropas españolas destacadas en
Kosovo.
Pío García Escudero, como portavoz del PP en la Cámara Alta, se ha ocupado de dirigir las primeras andanadas directas al presidente en sede parlamentaria por la cuestión de Kosovo durante la sesión de control.
Por las formas -que no por el fondo- este episodio ha supuesto en su opinión una
"vergüenza" para España ante sus aliados en el mundo, atribuible a una maniobra de distracción para no hablar del paro y de la crisis. Y es que la pregunta de García Escudero iba por otros derroteros: Se interesaba por el remedio previsto por Zapatero ante lo que ha descrito machaconamente como "parálisis" del Gobierno en diversos ámbitos, principalmente en el económico.
No ha ahorrado calificativos para poner a escurrir al Gabinete, desde el titular de Trabajo,
Celestino Corbacho, (según él "convidado de piedra" en el diálogo social), al ministro de Industria, Miguel Sebastián, (a la busca de la "bombilla filosofal") o al vicepresidente Pedro Solbes (buen ejemplo de "derrotismo"). "La mitad de los ministros están escondidos y la otra mitad buscando esconderse, paralizados, en espera del cese y jugando al escondite inglés, sin mover las manos y quietos los pies", ha rematado García Escudero.
En la misma línea ha sacado Kosovo a colación, puesto que Zapatero, ha dicho, "sólo se mueve" para "enfadar innecesariamente" al presidente de los EEUU,
Barack Obama, y a los aliados de la
OTAN.
Para contestar a sus críticas económicas, el presidente le ha exhibido la retahíla de medidas contra la crisis frente a la ausencia de propuestas de los "populares", todo ello entre continuas interrupciones de los senadores del PP y llamadas al silencio del presidente de la Cámara, Javier Rojo. Desde las filas de la derecha han protestado sonoramente cuando
Zapatero ha acusado al PP de practicar el "chantaje" por ofrecer apoyo a las medidas económicas a cambio de la retirada de la propuesta del nuevo sistema de financiación autonómica.
Luego, una semana más, el "decretazo", que según ha remarcado aprobó el PP para combatir otra crisis. Y Zapatero lo ha mencionado pese a que el propio García Escudero le había reprochado antes que su fórmula mágica siempre fuera no hacer "decretazos". Y puestos a recordar el pasado, para abordar al problema de Kosovo se ha remontado nada menos que a la guerra de Irak.
"Tengan un poco de pudor, después de que ustedes enviaron las tropas a Irak contra la legalidad internacional y contra Naciones Unidas", ha pedido a los "populares" en su "flash-back", acogido con fuertes aplausos por la bancada de los senadores socialistas. Ante la "faena" del jefe del Gobierno, el senador del PP Pedro Agramunt ha agitado su pañuelo para pedir las dos orejas del presidente. Pero Rodríguez Zapatero, con su anatomía íntegra, ha proseguido con la siguiente pregunta, del portavoz del PNV, Joseba Zubia.
De forma larga y pausada, y en absoluto silencio por parte de los demás senadores, Zubia ha lamentado que, cinco años después de llegar al poder, el jefe del Gobierno todavía tuviera pendiente culminar el cambio político al que se comprometió en 2004. Viendo el alejamiento del senador vasco, Zapatero le ha explicado que al PNV no le debería extrañar que el PSE pacte con el PP, vista la "larga experiencia" de apoyo de los nacionalistas vascos a este partido, incluido su voto para la investidura de
José María Aznar.
Acabadas sus preguntas, Zapatero ha esperado en el escaño a que respondiera a las suyas la ministra de Defensa,
Carme Chacón, una de ellas sobre Kosovo.
Equívocos aclaradosLa ministra de Defensa, Carme Chacón, ha garantizado que "si ha habido un equívoco" sobre el anuncio de la retirada de las tropas españolas de Kosovo, "éste ya se ha aclarado con
Estados Unidos y el resto de aliados". Chacón se ha expresado así durante la sesión de control al Gobierno del pleno del
Senado, en respuesta a una pregunta del parlamentario del grupo popular Ovidio Sánchez Díaz, en la que la ministra ha contado con el respaldo simbólico del presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha permanecido en el hemiciclo hasta que ha acabado esta intervención.
Anteriormente,
Sánchez Díaz ha criticado no el fondo de la decisión, sino las formas, al argumentar que el anuncio efectuado por la ministra en una visita a las tropas en Kosovo no fue lo que se exige en relaciones internacionales, especialmente en un sistema defensivo a través de la OTAN. "¿Por qué de esa forma y modos?", se ha preguntado el senador, quien ha apuntado que esa situación se ha traducido en "un mal prestigio" para España, que ya "no es de fiar".
La
Alianza Atlántica considera que España no cuenta con los aliados ni para estar en una misión ni para abandonarla, ha incidido Sánchez Díaz, antes de remitirse a los titulares de algunos periódicos alemanes sobre este asunto, que calificaban el anuncio como "metedura de pata" y como falta de responsabilidad y respeto a los acuerdos internacionales. "Generando un gran daño para España, hemos tomado una decisión que más parece una ocurrencia", ha juzgado.