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LAS DIFICULTADES ELEVAN EL GASTO

Juego y crisis: una combinación de alto riesgo

miércoles 25 de marzo de 2009, 21:12h
En España hay entre 800.000 y 1.000.000 de personas adictas al juego. Este número se puede ver incrementado debido a la crisis económica. La búsqueda de dinero fácil y rápido como vía de escape a los graves problemas puede hacer que muchos españoles caigan en un “juego peligroso”. Dos asociaciones que ayudan a estos enfermos analizan para EL IMPARCIAL este fenómeno. Por Miriam Carmona
Con crisis o sin ella, España es el primer país de Europa y el tercero del mundo -por detrás de Estados Unidos- en volumen de gasto en juegos de azar. “En España, sólo en 2007 se han jugado 30.990 millones de euros, a los que hay que sumar los 1.200 millones en los que se estima el juego on-line”, según asegura José Vicente Marín, director terapéutico de Azajer (Asociación Aragonesa de Jugadores de Azar en Rehabilitación).

Sin embargo, los periodos de crisis económica están considerados de alto riesgo para la aparición y desarrollo de las adicciones a los juegos de azar. Ángel Castañón, presidente de APAL (Asociación para la Prevención y Ayuda al Ludópata en Madrid), afirma que “está comprobado que sí afecta la crisis. De hecho, hay más juego en aquellos países que están en crisis. La gente piensa que echando monedas a una máquina o jugando una primitiva puede escapar del paro o de sus problemas”. Según el director terapéutico de Azajer, “hay más personas que juegan, gente que antes no jugaba ahora es capaz de arriesgar, aunque sea mínimamente, en búsqueda de un golpe de suerte".

La gente en crisis busca un golpe de suerte, por ejemplo, a través de las máquinas tragaperras

Además, la crisis económica evidenciará los casos de adicción al juego. En opinión de Marín, “la ludopatía se mantiene de dinero y de mentiras. Aquellos adictos que antes tenían acceso a los créditos bancarios para tapar su patología con el juego, ahora verán incrementados sus problemas al no poder acudir a ellos”.

El juego no entiende de crisis
La crisis no parece afectar al juego. De hecho ocurre más bien lo contrario, ya que es uno de los sectores que más beneficiado sale de la mala coyuntura económica. Hasta ahora, en todas las crisis económicas dos estamentos se benefician sobremanera, porque funcionan como vía de escape: el juego y la prostitución.

El sector de las apuestas online es uno de los que mejor está afrontando la crisis económica. “Los juegos de azar y las apuestas en la Red se incrementan enormemente. Las estimaciones dicen que se ha pasado de 300 millones en 2006 a 1.200 millones en 2008, y hablamos de entre 300.000 y 500.000 jugadores ya registrados. Además, es una actividad que no está regulada. Es un juego alegal en cuanto a que no existe regulación y, es un juego ilegal en cuanto que no está en los registros de los juegos autorizados". De este modo resume Marín el problema del juego en Internet.

“Para solventar este vacío legal, lo más oportuno sería una legislación en el ámbito europeo. El pasado día 18 de marzo el Parlamento Europeo desestimó la creación de una legislación única para el juego online en el viejo continente y lo deja en manos de cada país”.

El crecimiento del juego en la Red es exponencial y cuenta, para el ludópata, con grandes ventajas en opinión de Marín. “El juego electrónico permite jugar las 24 horas, de incógnito gracias a un "nick" y con una tarjeta de crédito que puede ser mía o no”, la confidencialidad está garantizada.

Las televisiones, incitadoras del juego
Hace dos semanas este periódico se hacía eco de la proliferación de espacios televisivos que invitan a ganar dinero a cambio de un sms o una llamada al 905, 806... Las asociaciones contra la ludopatía están escandalizadas ante la incitación al juego de las cadenas y de su uso para autofinanciarse.

“Hay determinados factores como la televisión que en estos momentos está realizando una incitación al juego impresionante, lo que no ayuda nada. Están ofreciendo juego puro y duro”, afirma Castañón.

En palabras de Marín, “todos los juegos en los que no existe control –como los que ofrecen las cadenas- y te los ofrecen en cualquier momento son un riesgo”. A su entender, lo peor es que el juego público –que es el único que puede anunciarse- aprovecha la televisión para incitar al juego y aprovechar la demanda creciente de un golpe de suerte con campañas de sensibilización. “Con ese sentido maniqueo Loterías y Apuestas del Estado fomenta el juego. El último ejemplo es “si juegas a la lotería juegas dos veces”, el mismo argumento usa la Once. Es posible que una parte se destine a las buenas obras pero el fin último es el enriquecimiento de las arcas públicas”.

La mejor solución pasa por la prevención

La crisis no parece afectar al juego.

En materia de prevención, “lo más importante es trabajar con los jóvenes por un ocio alternativo y saludable”, ha afirmado Castañón. “Esta prevención debe basarse en un control por parte de los padres y educadores para que no jueguen online o a videoconsolas más de una hora diaria y controlar, además, a qué juegan”.

Sin caer en la demagogia de que las videoconsolas e Internet son los culpables de las adicciones, lo que sí es cierto es que aunque “jugar no es malo, sí lo es en exceso. Jugar un ratito está bien pero también hay que trabajar, estudiar, practicar deporte y un sinfín de actividades”.
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