Un novedoso método de catalogación a base de tecnología informática ha permitido a los científicos reunir y ordenar de forma exhaustiva 3.116 inscripciones árabes y sus interpretaciones en castellano, situadas a lo largo de las paredes del Palacio de Comares, en La Alhambra granadina.
El "Corpus Epigráfico de La Alhambra", presentado este jueves, consiste en un proyecto pionero, dirigido por el investigador del
CSIC Juan Castilla e impulsado por el Patronato de la
Alhambra y El Generalife por el que se ha logrado catalogar más de 3.000 inscripciones árabes y sus interpretaciones en castellano.
La recopilación y traducción de los
epígrafes árabes del Palacio de Comares supone aproximadamente el 35 por ciento de las inscripciones que se calcula que existen en el recinto de la Alhambra.
Inscripción de tipo sentencia. En su traducción al castellano: Sé parco en palabras y saldrás en paz (CSIC)
La exhaustiva catalogación, que será puesta a disposición del público, con la ayuda de las nuevas tecnologías que han sido básicas en este trabajo, según el director del proyecto, incorpora las aportaciones realizadas en su día por otros investigadores, como Emilio Lafuente Alcántara, del siglo XIX.
Según los investigadores, la traducción de los epígrafes en los muros de La Alhambra suscita
interés desde tiempos remotos, es decir, desde el momento mismo en que los Reyes Católicos expulsaron a los árabes de Granada.
Lema nazarí. En su traducción al castellano: No hay vencedor sino Allah (CSIC)Este proyecto ha conseguido reunificar las investigaciones realizadas en el pasado con la incorporación de innovaciones actuales, como la posibilidad de recorrer "de forma virtual" el Palacio de Comares, con sólo
presionar un ratón del ordenador. Así, se puede conocer por medio de un DVD no sólo el significado de una inscripción, sino ver
dónde se ubica exactamente en el Palacio, y además cuantas veces se repite por sus paredes; y también se puede saber a distancia, con un ordenador, el tipo de letra utilizada en los epígrafes o el material usado, como si se tratara de un libro del que se pudieran pasar sus hojas y contemplar al detalle todas las peculiaridades de un monumento.

Las menciones al lema dinástico de la dinastía nazarí, en las que se dice que
"No hay más vencedor que Alá" , en su traducción al castellano, dominan la temática de estas inscripciones, aunque también existen epígrafes piadosos, coránicos o jaculatorios con el nombre de Alá. Al contrario de lo que muchos pensaban, según el director del proyecto, las expresiones poéticas en las paredes de La Alhambra, pese "al gran interés" que han suscitado a lo largo del tiempo, representan
un porcentaje mínimo del total, y tampoco abundan los fragmentos del Corán.
El Palacio de Comares
empezó a construirse en el siglo XIV bajo el mandato de Yusuf I, aunque se cree que fue su hijo Mohamad V quien terminó la obra, ya que diversas inscripciones atribuyen la autoría a su hijo. Yusuf I quiso que la decoración del palacio, que se convirtió en residencia oficial, impresionara a las personas que lo visitasen, por lo que ordenó que se construyera y adornara de manera exquisita.