El D.F.: propaganda y poca sustancia
martes 31 de marzo de 2009, 22:30h
No sólo el nombre de la “Ciudad de la Esperanza”, como se le ha llamado a la capital mexicana desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, es un ejemplo de propaganda por parte de los gobiernos perredistas del Distrito Federal. En el actual gobierno de Marcelo Ebrard hay muchos más ejemplos de propaganda gubernamental. En los dos veranos pasados, el gobierno del Distrito Federal ha instalado piscinas públicas y “playas artificiales” para que los ciudadanos de bajos ingresos tuvieran espacios de recreación sin ningún coste. De igual forma, durante el invierno se pusieron en el zócalo de la ciudad pistas de patinaje en hielo con entrada gratuita. La idea en sí de espacios recreativos para personas de bajos ingresos no es mala, sin embargo en el caso de las piscinas ha habido varios problemas. El recubrimiento de éstas se desprendía, provocando que los bañistas salieran del agua cubiertos de alquitrán, y que en ocasiones se cerraran temporalmente por cuestiones sanitarias. Dichas piscinas fueron frecuentemente utilizadas por vecinos de barrios como baños particulares, ya que en sus vecindarios carecen de agua corriente la mayor parte del tiempo. La pregunta que muchas de esas personas se hacían es ¿no sería mejor garantizar el suministro de agua en las viviendas, en vez de gastar varios litros en piscinas? De manera similar, las pistas de patinaje han representado un enorme gasto por parte del gobierno de la ciudad, incluyendo la disposición de policías que cuidaran las instalaciones. La cantidad de dinero destinada a este espacio hubiera podido usarse en el mejoramiento de cableado eléctrico, por ejemplo.
Recientemente el gobierno capitalino, a través del Instituto de la Juventud del Distrito Federal y con la colaboración de comerciantes del centro histórico, ha organizado una macro fiesta de “quince años”, celebración tradicional de las jóvenes al cumplir dicha edad, para aquellas mujeres que por causas diversas no pudieron celebrar la fiesta en privado. El evento se llevará a cabo el 4 de abril en el zócalo de la ciudad como parte de la Feria de los Derechos de los Jóvenes. Dado que las elecciones legislativas se realizarán en julio de este año, uno podría pensar si la fiesta tiene la intención escondida de ser un evento proselitista. Además, el dinero que se gastará en la celebración, quizá podría ser utilizado en otro tipo de ayudas y beneficios que faciliten la vida de las mujeres trabajadoras de la ciudad, como un mayor número de guarderías para sus hijos.
Asimismo, el Sistema de Transporte Colectivo-Metro anunció recientemente el cambio de nombre de dos estaciones de metro. Esto no parecería trascendente, pero sí lo es el que las estaciones ahora se llamarán “Derechos Humanos” y “Plaza de la Transparencia”, en vez de los anteriores que hacían referencia al lugar donde se ubican. La idea detrás del cambio es que, de acuerdo con los funcionarios, el concepto de dichos nombres quede grabado en la población, como si un nombre cambiara la realidad de la sociedad. El cambio es un intento burdo de propaganda que no representa ninguna mejora para los ciudadanos, sólo una confusión más en el caótico sistema de transporte.
A pesar de estos intentos por mejorar la imagen del gobierno de la ciudad, la opinión de los ciudadanos hacia éste no ha mejorado. Según una encuesta reciente realizada por uno de los principales periódicos del país, la aprobación al jefe de gobierno del D.F. ha descendido dos puntos. Para los habitantes de la ciudad la inseguridad sigue siendo un gran problema, así como la corrupción cuyo ejemplo es la supuesta participación de policías en el robo de una joyería a principios de marzo, y el caos ocasionado por varias obras públicas, muchas de las cuales se encuentran inacabadas o progresan lentamente.
Los anuncios publicitarios del gobierno en televisión, los nuevos nombres de estaciones de transporte, las piscinas públicas y las macro fiestas carecen de sustancia y no mejoran en absoluto la calidad de vida de los habitantes de la Ciudad de México. Son meros espejismos.
|
Interna- cionalista
HEBE CUE es investigadora del Instituto Universitario Ortega y Gasset y experta en Relaciones Internacionales
|
|