entrevista con eurodiputado tory
Daniel Hannan: “No estamos en contra de la idea de Europa, pero sí de este Gobierno europeo"
miércoles 08 de abril de 2009, 14:21h
En una entrevista con El Imparcial, el eurodiputado Daniel Hannan aclara la principal razón de la ruptura de los conservadores británicos con el Partido Popular Europeo: euroescepticismo frente a federalismo.
Ese once de marzo, David Cameron dejaba en claro un desacuerdo que era casi estruendoso entre la concepción política del partido deán de los conservadores europeos , incluidos los del continente. El Canal de La Mancha separa dos concepciones de lo que tiene que ser Europa. Daniel Hannan, periodista del Daily Telegraph, eurodiputado tory, liberal thatcheriano, ha hablado con El Imparcial sobre la ruptura de su formación con el Partido Popular Europeo, con consecuencias en España.
Daniel Hannan habla un perfecto español. Es un gran aficionado a los toros, y un buen conocedor de la fiesta. Ama a España, como lo hace gran parte de la comunidad británica en nuestro país. Con mucho, la más importante de los “expatriados” británicos. Nada menos que 800.000 almas. Hannan explica a El Imparcial las razones e implicaciones del desencuentro con los conservadores continentales.
La Europa unida divide
El de los tories es “en primer lugar, un desacuerdo sobre la federación europea”, nos dice Hannan. “Ellos están no solamente a favor del Tratado de Lisboa, sino a favor de un Estado europeo. Y lo dicen muy claramente. Quieren una Europa federal. Lo llaman ‘Estados Unidos de Europa’”. Una concepción que choca con el llamado euroescepticismo.
Un escepticismo que, en realidad, no va contra Europa sino contra la forma que están adquiriendo sus instituciones. “Nosotros no estamos en contra de la idea de Europa, pero sí en contra de este Gobierno europeo. Queremos que el poder vaya en el sentido inverso. No todo al centro, sino del centro a los Estados, o mejor de ahí al nivel local, e incluso mejor, al nivel personal. Es lo que queremos; que el poder esté cerca del pueblo. Y una Europa que respete el carácter de las democracias participantes”. No hay un pueblo europeo, señala Hannan. “Y si a la democracia le quitas el ‘demos’, sólo te queda el ‘kratos’, es decir, el poder”.
Pero no es la única diferencia de los conservadores británicos con quienes, de otro modo, serían sus compañeros continentales, ya que “además teníamos diferencias ideológicas. Nosotros somos un partido a favor del mercado libre, de la propiedad privada. El Partido Popular Europeo está más en la tradición sindicalista, social. En algunos supuestos estamos más cerca de los liberales que de los populares”, advierte.
El problema es que ese mensaje euroescéptico no tiene representantes en los grandes partidos de algunos países, como España. “Pero lo que puedo decir con confianza es que nosotros tenemos el apoyo popular en los otros países, no sólo en Gran Bretaña. Es claro que ganaremos las elecciones en mi país, pero yo tengo la confianza de que nuestra posición es la que tiene más apoyo popular en países como Francia o Alemania. Y la lástima es que estas personas, millones de europeos, no tienen representantes”.
Autocrítica
Claro que parte al menos de ese desencuentro es responsabilidad de los propios conservadores. Daniel Hannan lo reconoce cuando se le pregunta cómo ha perdido el partido Tory el liderazgo intelectual dentro del movimiento conservador europeo. “Yo me acuerdo de que, siendo yo joven pues estaba entonces en el curso previo a la entrada en la Universidad, se produjo el derrumbe del bloque soviético. Y, me dije: ‘¿Qué hago yo en Inglaterra? Voy a todos esos países a ver lo que pasa’. Y me encontré un apoyo extraordinario a las ideas de Margaret Thatcher y de nuestro partido. Porque nosotros jamás habíamos transigido con el comunismo en esos países. Por ejemplo: en los países bálticos, los franceses, los alemanes, todos habían reconocido la soberanía soviética. Nosotros no. En esa época, Thatcher, Reagan y esa Europa renacida a la libertad eran los campeones de la democracia”.
Pero ese liderazgo intelectual, “más que nada por dejadez” ha ido decayendo. Un vacío que han llenado otros: “Los alemanes, los franceses y demás miembros del Partido Popular Europeo se han metido con fuerza en esos países. Han identificado los políticos emergentes, los jóvenes que más adelante serían importantes en política, y los llevaban a un palacio junto al lago Como, en Italia, donde organizan conferencias y cursos. Poco a poco han ido ganándose a esa gente a la idea federalista europea. Es culpa nuestra”, se duele.
Pero ese liderazgo intelectual se perdió en el propio partido. Y la máxima manifestación de ello fue la elección de David Cameron, un líder joven y brillante, pero con un discurso con llamadas a los tópicos de la izquierda. Hannan señala que “es cierto que hace dos años, antes del estallido de la crisis económica, David Cameron hablaba de un conservadurismo social. Que iba a tratar de ‘reparar una sociedad rota’ y demás. Pero, francamente, todo esto ha sido barrido por la crisis económica”.
Porque, asegura el eurodiputado, no es esa la situación actual: “En este momento, nuestro partido tiene un programa político muy tradicional”. Y aclara: “En el sentido de que somos el partido que no quiere gastar tanto dinero público. Es el punto número uno del programa. Tenemos en estos momentos un déficit del diez por ciento en nuestro programa”.
Una estrategia en Europa y en España
La ruptura con el Partido Popular Europeo fuerza a los conservadores británicos a formar nuevas alianzas. Hannan menciona algunas: “El partido del primer ministro checo, Alianza Cívica, el partido del antiguo gobierno polaco, Orden y Justicia. En Letonia también. Y en otros países. Pero no podemos decir dónde, porque ellos tienen todavía alianzas con otros grupos, y no es nuestro papel anunciar que van a romper esas alianzas”.
Pero también en España, donde ya no tiene como principal socio al Partido Popular. El mismo día en que David Cameron anunció la ruptura con el gran grupo europeo, Daniel Hannan, a título personal pero “con el conocimiento y la autorización del partido”, escribió un artículo en el Daily Telegraph en el que llamaba a sus compatriotas en nuestro país a votar Alternativa Española (AES). Hannan ha venido a España a apoyar, de nuevo a título personal “y sin desautorización de mi partido”, a esta formación, que lleva ya un tiempo de negociaciones y contactos con los tories al máximo nivel.
Las diferencias entre el conservadurismo británico y el continental tienen, en España una significación especial, porque los ciudadanos británicos, los “costa brits”, como los llama Hannan, se enfrentan en nuestro país a un problema de seguridad jurídica, que ha sido reconocido por las autoridades europeas. Recientemente, el Parlamento Europeo ha aprobado, por tercera vez, un informe que advierte de los abusos con las propiedades de extranjeros en nuestro país. Y los tories quieren que un partido sin responsabilidades de Gobierno, y que por tanto no sea responsable de esta situación, les ayude a atender este problema.