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Un ingles en tierra hostil

William Chislett
sábado 11 de abril de 2009, 15:07h
Existen lugares ínfimos en el medio de la nada que aparentemente merecen ser olvidados pero que a veces tienen historias fascinantes que contar. Este es el caso del mísero distrito de Varto en el este de Turquía, protagonista del audaz libro Rebel Land (Tierra Rebelde) de Christopher de Bellaigue recién editado por Bloomsbury en Londres, libro que disgustará a las autoridades turcas aunque incluya en la portada una cita laudatoria del novelista turco, premio Nóbel de literatura, Orhan Pamuk. O también por ello, ya que Pamuk no es muy querido por el establishment de su propio país.

Dotado de un turco hablado casi con soltura –idioma muy difícil de aprender- y del olfato de un gran reportero, de Bellaigue, que ha sido corresponsal de The Economist en Turquía y más tarde en Irán, se enfrenta a describir de forma coherente el conflicto entre turcos, kurdos y armenios en Varto y, en particular, el destino de los armenios.

Casi cien años después del genocidio/masacre/asesinatos/matanzas de Armenios en 1915 en los últimos años del Imperio Otomano (no hay un acuerdo internacional del término a usar en este caso, al contrario del trato de los nazis con los judíos), ambos contendientes están todavía con sus posturas inalteradas. En palabras del autor, están los que “trabajan día y noche para demostrar que esto fue un genocidio y los que se esfuerzan con el mismo tesón en probar que no lo fue. Esto es parodiar la historia y la memoria. Lo que se necesita es un término menos preciso, evitando la palabra en cuestión pero enfatizando claramente los actos criminales de las matanzas, con los que puedan estar de acuerdo los especialistas y con los que se pueda enseñar a un niño”.

Desgraciadamente, aún estamos lejos de esta situación. La película Sari Gelin, encargada por el Estado Mayor Turco y distribuida recientemente a las escuelas por el Ministerio de Educación, presenta el caso como una traición de los armenios a la benevolencia del Imperio Otomano durante la I Guerra Mundial, al situarse del lado de las fuerzas invasoras extranjeras y masacrando miles de musulmanes. La película cuenta que los armenios fueron “reubicados” por sus acciones. No se mencionan los cientos de miles que murieron o fueron asesinados en la larga marcha por el desierto.

Entre tanto, el Congreso americano esta otra vez considerando una posible condena del genocidio armenio, tal como casi ocurrió en 2007 pero fue cancelado en el último momento por no enturbiar la relaciones entre Washington y Ankara. Obama dijo durante su campaña, por razones electoralistas, mostrarse a favor de reconocer el genocidio armenio. "Una política oficialista que llama a los diplomáticos a distorsionar los hechos históricos es una política insostenible”, declaró Obama el 19 de enero de 2008. Obama estuvo en Turquía esta semana, y no mencionó la palabra clave, pero si urgió a las autoridades turcas a llegar a un acuerdo con Armenia, su país vecino.

Nada mas llegar a Varto, de Bellaigue fue seguido por la policía y por agentes de la inteligencia militar, algo esperado. También su presencia provocó muchos comentarios entre los residentes, temerosos de hablar con él. Por haber trabajado en Irán, algunos piensan que es un fundamentalista; otros, por ser inglés, que forma parte del complot histórico británico a favor de la desintegración del Imperio Otomano; otros, que trabaja para los intereses de los países de la Unión Europea en contra de la pertenencia de Turquía a la misma (entrada que se negocia lentamente desde octubre de 2005) y, lo mas llamativo, que es un descendiente de armenios y esta en Varta para recuperar un antepasado enterrado hace casi un siglo.

Poco a poco, se fue ganando la confianza de la gente, incluido el alcalde de Varto, miembro del Partido de la Sociedad Democrática (DTP), partidario de la etnia kurda, cuyo cuñado luchaba con el grupo terrorista PKK. El DTP barrió a sus oponentes en la ciudad de Diyarbakir, la principal de la zona sureste del país, dominada por los kurdos, en las elecciones municipales hace dos semanas.

Uno de los muchos méritos del libro es la capacidad del autor de contrastar su amplia lectura de libros turcos, armenios, ingleses y americanos, algunos escritos antes o poco después de la tragedia, con la realidad de hoy.

Durante sus viajes a Varta, de Bellaigue encontró muy pocos restos de la comunidad armenia. Es algo que mi mujer y yo pudimos comprobar durante nuestro viaje hace unos años a Tokat, otra ciudad de cierta importancia para los armenios. Los bisabuelos de mi mujer, armenios, salieron de Tokat a Egipto hacia finales del siglo XIX, cuando comenzaron los problemas con los turcos.

William Chislett

Escritor

WILLIAM CHISLETT es escritor y colaborador del Real Instituto Elcano

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