supuestas sedaciones irregulares
Un juez investigará a Lamela por denuncia falsa contra Montes
viernes 17 de abril de 2009, 21:19h
Un juzgado de Madrid ha admitido a trámite la querella que los doctores Luis Montes y Miguel Ángel López Varas interpusieron contra el ex consejero de Sanidad madrileño Manuel Lamela, que denunció a los citados médicos por supuestas sedaciones irregulares.
Un Juzgado de Instrucción de Madrid ha admitido a trámite la querella presentada en enero por el doctor Luis Montes contra el ex consejero de Sanidad Manuel Lamela y varios médicos por denuncia falsa y falsedad en el caso de las supuestas sedaciones irregulares en el Hospital Severo Ochoa.
En la querella también están incluidos seis de los médicos que formaron parte del comité de expertos creado por Lamela, que emitió un informe en mayo de 2005 acusando a Montes y a su equipo de sedaciones irregulares de enfermos terminales en las urgencias del Severo Ochoa, un caso que finalmente fue archivado por los tribunales.
Además de Lamela, los querellados acusados en la denuncia de supuestos delitos de falsedad son Isidro Álvarez, Bartolomé Bonet, Hernán Cortés-Funes, Dolores Crespo, Manuel González y Francisco López. Estos seis médicos formaron parte del comité de expertos creado por Lamela, que emitió un informe el 24 de mayo de 2005 para esclarecer una denuncia anónima en la que se imputaba a Montes y a un grupo de médicos que trabajaban con él de sedaciones a pacientes terminales, según el escrito anónimo, "en dosis capaces de producir la muerte de una persona sana y joven".
Cuando ocurrieron los hechos Montes era el coordinador del Servicio de Urgencias del hospital, y López Varas trabajaba como médico internista en el mismo servicio, hasta que el primero fue destituido y el segundo se vio obligado a dejar su trabajo en ese centro por las "presiones insoportables a que estaba siendo sometido".
Los hechos objeto de la denuncia anónima habían sido conocidos, investigados e inspeccionados por la Consejería de Sanidad, que había concluido la inexistencia de tipificación disciplinaria. La denuncia anónima, según la querella, fue aprovechada y utilizada como excusa por Lamela para iniciar una investigación de todas las historias clínicas de pacientes fallecidos en el Servicio de Urgencias del Severo Ochoa desde octubre de 2003 a marzo de 2005.