Plante al antisemitismo en la ONU
lunes 20 de abril de 2009, 23:38h
La sede de Naciones Unidas en Ginebra era testigo ayer de un serio incidente diplomático, al boicotear varios países la Conferencia sobre Racismo, en protesta por las declaraciones de Mahmud Ahmadineyad. Y es que el presidente iraní arremetió gravemente contra Israel, calificándolo de “racista”, entre otros muchos exabruptos. Sin ser tan directo -aunque casi tan grosero-, tuvo un comportamiento parecido al del líder turco Tayyip Erdogan, cuando éste abandonó, con ademanes sumamente bruscos, una sala en la que se hallaba presente su homólogo israelí, Simon Peres.
El trasfondo de todo ello, indudablemente, es el conflicto palestino y el uso de la fuerza que hace Israel para defender su territorio de los ataques terroristas. En muchas ocasiones se ha excedido y ha sido criticado por ello. Pero, por otro lado, no debe resultar fácil coexistir con la amenaza permanente de proyectiles explosivos, hombres bomba y demás amenazas que sufre a diario la población israelí. Quien, por otra parte, elige libre y democráticamente a sus representantes. De hecho, en la Knesset o parlamento israelí hay diputados árabes.
No ocurre lo mismo en Irán. Allí siguen ahorcando en público y amputando miembros a personas, cuyo único delito ha sido cometer un hurto menos. Allí se denigra a la dignidad de la mujer, hasta el extremo de llegar a lapidarlas por adúlteras. Comportamientos semejantes repugnan a cualquier conciencia, por más que nebulosas como la Alianza de Civilizaciones -impulsada desde Irán y Turquía- pase por encima estas “nimiedades”. Ya va siendo hora de retirar el velo que cubre tanta hipocresía.