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LOE y ciudadanía

Martín-Miguel Rubio Esteban
sábado 16 de febrero de 2008, 19:06h
Aunque ya se han dicho muchos y muy sensatos argumentos contra la inclusión de la "Educación para la ciudadanía" en uno de los tres primeros cursos de la ESO, todavía uno se atreve a lanzar alguna nueva invectiva. El gobierno, en su afán de defender la bondad de la inclusión de tal nueva área, ha llegado a sostener que tal materia puede incluso ser impartida según la mundivisión que tenga el que la dé o de acuerdo también al propio ideario del centro. Es así que deja de ser un conocimiento objetivable, una descripción segura de la realidad política y moral, para constituirse en un centón de opiniones diversas y hasta contradictorias. ¿Se puede perder el tiempo para aprender las meras y respetabilísimas opiniones del profesor sobre temas cuya verdad dependan sólo del criterio individual del profesor? Si al menos sirviera para aprender dialéctica y confeccionar discursos...


En todo caso, si para contentar a todos los sectores diversos el gobierno acepta que esta materia se imparta de acuerdo al aire de cada profesor y editorial, entonces se impone que sea optativa, puesto que las meras opiniones (dóxai) no constituyen troncalidad en el currículum, y máxime en una Democracia. Aquí viene bien la máxima de Santo Tomás de Aquino: "legitimam in studiis libertatem tueri decet". Además, ni el mismísimo Protágoras, que sostenía, según leemos en el Theaetetus de Platón, que la experiencia de cada hombre es verdadera, que la verdad de cada uno es verdad absoluta, y que ningún juicio moral o gnoseológico de nadie puede ser falso en cuanto que las contradicciones son sólo aparentes ya que los juicios morales de cada uno se pueden referir a realidades distintas, podría apreciar esta asignatura, que aunque tiene mucho de su filosofía relativista, es absurda. Además, existe una clara reiteración sobre estos mismos temas a lo largo de toda la etapa de Secundaria: Educación ético-cívica en 4º ESO, y Filosofía y Ciudadanía en 1º de Bachillerato, ambas de carácter obligatorio, lo que hace más innecesaria la "Educación para la ciudadanía". A no ser que se persigan los grados de una misma y sublime sabiduría (visión climacológica de la catequesis).

Martín-Miguel Rubio Esteban

Doctor en Filología Clásica

MARTÍN-MIGUEL RUBIO es escritor y catedrático de Latín

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