La tensión a ambos lados de la frontera que separa la provincia de Kosovo del resto de Serbia sigue en aumento cuando quedan apenas unas horas para que las autoridades albanokosovares declaren unilateralmente su independencia de Belgrado. Los políticos serbios siguen subiendo el tono de sus declaraciones, centradas principalmente en la actitud de la UE, mientras en Kosovo crece la expectación y hay ya manifestaciones de apoyo a la independencia.
"Estamos esperando algo difícil y horrible", dijo el obispo Artemije, líder de la Iglesia Ortodoxa Serbia en Kosovo, a cientos de seguidores en la ciudad de Mitrovica, principal bastión de la minoría serbia de Kosovo, en el norte de la región.
"Nuestro mensaje para vosotros, todos los serbios de Kosovo, es que se mantengan en sus hogares y cerca de nuestros monasterios pese a lo que Dios permita a nuestros enemigos hacer", agregó.
Mientras, en Belgrado una manifestación protestaba por la ya inevitable declaración de independencia de un territorio considerado patria ancestral por los serbios e incluso algunos lo plantean como una cuestión casi religiosa.
El lunes pasado los periódicos serbios publicaron una convocatoria para protestar contra el "precedente de alto riesgo que cuestiona la esencia y la continuidad del pueblo serbio". "En este momento histórico Serbia está siendo humillada y castigada", decía la propaganda realizada por el grupo Active Center.
"Nos están quitando Kosovo, el sector más preciado de Serbia. Nosotros, los serbios, estamos obligados, hoy más que nunca, a mostrar unidad, solidaridad y responsabilidad hacia la preciada fuente de nuestra identidad, y nunca rendirnos en la lucha por su preservación", indicó el texto.
El Parlamento de Kosovo declarará la independencia de la región hoy, casi nueve años después de que la OTAN interviniese en el conflicto para poner fin a la limpieza étnica iniciada por las fuerzas serbias. La declaración se realizará durante una sesión en la capital que comenzará a las 15.00 horas (la misma que en la España peninsular), según el programa de eventos filtrado a los medios.
Ayer mismo el primer ministro de Kosovo, Hashim Thaci, aseguró que este domingo será un "día tranquilo, de comprensión mutua y marcado por los esfuerzos del Estado para satisfacer la voluntad de los ciudadanos de Kosovo".
Se estima que la declaración oficial podría tener lugar la tarde de hoy, en medio de celebraciones encabezadas por la Orquesta Filarmónica de Kosovo, fuegos artificiales y el levantamiento de un "obelisco a la independencia" en mitad de Prístina, la capital de la provincia, según los medios locales.
De momento, la Policía kosovar ha informado de que la situación en la provincia serbia se desarrolla de forma tranquila y sin incidentes, mientras que las fuerzas de la UNMIK y de la KFOR han incrementado el ritmo de las patrullas en las zonas serbias, en el norte de la provincia.
Hoy es el díaEn medio de los primeros festejos y la reinante confusión sobre la fecha exacta de la independencia de Kosovo, el primer ministro albano-kosovar, Hashim Thaçi, anunció que hoy, domingo, se reunirá "con el presidente y el presidente del Parlamento. Las instituciones de Kosovo van a decidir sobre la fecha, la hora y la manera de la proclamación de la independencia de Kosovo". A pesar de que Thaçi evitó dar una fecha concreta de la proclamación, en Pristina los ciudadanos y medios de comunación dan por hecho que se producirá hoy mismo, por lo que durante toda la noche de ayer salieron a miles a las calles para festejar la futura independencia.

El primer ministro declaró que "Kosovo está definitivamente listo. Han terminado ya todos los preparativos de procedimientos. Kosovo espera la promulgación de la decisión" y agregó que "la decisión sobre el futuro de Kosovo será coordinada estrechamente con nuestros amigos en Washington y Bruselas". Thaçi aseguró que no ha declarado hasta ahora la fecha exacta para "guardar el secreto estatal y la confianza de los socios internacionales", una frase que mantiene la incertidumbre sobre el momento definitivo de la proclamación.
Según anticipó la prensa editada en Pristina, el primer ministro, el presidente kosovar, Fatmir Sejdiu, y el líder del Parlamento, Jakup Kraniqi, ofrecerán una declaración a la prensa tras la sesión parlamentaria de mañana. Los tres principales líderes de Kosovo acudirán, además, a un acto en una céntrica plaza de Pristina, seguido por un concierto de la Orquesta Filarmónica de Kosovo, que interpretará el Himno Europeo, la "Oda a la alegría" de Beethoven. Se espera también que Sejdiu y Thaçi se dirijan en sendos discursos a los ciudadanos de Kosovo sobre las 21:50 horas GMT. Según el programa oficioso, los festejos de la independencia se prolongarán hasta la medianoche de mañana, momento a partir del cual Pristina espera recibir los primeros reconocimientos diplomáticos de parte de EEUU y varios países europeos
Oposición de Rusia y la minoría serbiaEl único problema de que Rusia forme parte del Consejo de Seguridad de la ONU, es que sus intereses no coinciden con los de las potencias occidentales ni tiene los mismos aliados. Al poder ejercer su derecho de veto sobre las resoluciones que se plantean, en algunas ocasiones, como en Irak y en Kosovo, no se toma en cuenta la posición del Kremlin. Es decir, Occidente planteó la resolución sobre la independencia de Kosovo sin necesidad de una votación porque Putin, como dirigente de Rusia, no permitiría que se aprobara.
La oposición serbia ha sido contundente. "Nunca" estarán dispuestos a consentir una "alteración de su integridad territorial", pues supondría una "violación de la ley internacional". Se acogen a la resolución 1244 de las Naciones Unidas que garantizaba que la pequeña provincia sería administrada por la ONU pero continuaría formando parte de Serbia tras la guerra de Kosovo, que terminó en 1999, poco después de la de Yugoslavia, y a la que posteriormente fue vinculada.

Ante la independencia kosovar, los expertos coinciden en que la minoría serbia que habita en la provincia, cerca de 100.000 personas, se dirigirá al norte de la región de Mitrovica, única zona de Kosovo en la que la población serbia supera a la de etnia albanesa y que, tal y como afirman analistas internacionales, permanecerá como parte de Serbia, mientras que el resto formará parte del nuevo Estado
Ayer, mientras en Pristina tenían lugar multitudinarias concentraciones, reflejo del júbilo y la alegría que sienten los albano kosovares ante la esperada noticia, Belgrado se echaba, del mismo modo, a la calle. Sin embargo, el motivo de los serbios era bien distinto. Mostraron su repulsa ante una comunidad internacional que ha ignorado la "justicia histórica" de Serbia y que no se ha planteado si quiera la "insostenibilidad económica" de Kosovo como nación.
Y apoyo incondicional de EEUUParece lógico ver miles de banderas estadounidenses estos días en el que fue escenario de la "Batalla de los Mirlos", que modeló, a su gusto, la historia de Serbia como nación. Sin el incondicional apoyo norteamericano, y el consiguiente respaldo europeo, la independencia no hubiera llegado a producirse. Algunos analistas aseguran que el interés de EEUU en la desmembración de Serbia se centra en desestabilizar el patio trasero de Europa y perjudicar a uno de los principales aliados de Rusia. Años después, la guerra fría da sus últimos coletazos.

Será pues, a partir de mañana cuando comiencen a llegar los reconocimientos internacionales, seguramente Estados Unidos y numerosos miembros de la Unión Europea serán los primeros en aceptar a Kosovo como un nuevo Estado soberano en los Balcanes. Asimismo, en breve se instará a la Comisión Europea a comenzar las negociaciones con Kosovo para la firma de un Acuerdo de Asociación y Estabilización, antesala de la entrada en la UE.
Misión civil de la Unión EuropeaLas fuerzas militares lideradas por la de la fuerza multinacional para Kosovo (KFOR) y la OTAN ha prometido neutralizar el exceso de violencia, cualquiera que sea su procedencia durante el Día de la Independencia kosovar.

La UE puso en marcha ayer la operación civil más importante de las emprendidas hasta la fecha que contará con un presupuesto de 205 millones de euros para el primer año y medio de la operación. Eulex Kosovo está formada por cerca de 3.000 expertos, entre policías, jueces, fiscales y agentes aduaneros procedentes de los Estados miembros que se desplegarán en el territorio entre finales de febrero y el mes de junio, con el fin de asesorar a las autoridades kosovares en la construcción de un Kosovo "democrático, estable y multiétnico".
Está previsto que la misión europea, aceptada por unanimidad el pasado 4 de febrero a excepción de la abstención de Chipre, luche contra el crimen organizado y la corrupción; y por el cumplimiento de la justicia, el mantenimiento del orden público y el control de las aduanas.