Después de 25 años, el Premio Turner se ha consolidado como uno de los galardones de arte contemporáneo de referencia, pero también como uno de los más polémicos. Ha conseguido que se hable más de él por la controversia que generan las obras a concurso que por su proyección artística. Enrico David, Roger Hiorns, Lucy Skaer y Richard Wright se disputan este año un premio que en su día recibieron artistas como Damien Hirst, Chris Ofili o Mark Wallinger. Está por ver si les superan en excentricidad.
El
Premio Turner de arte contemporáneo es el galardón perfecto para dar la nota. Eso sí, sin perder la intención de hacer arte. Fue fue creado para acercar esta disciplina al público. Pero hay mucho más. Adulado por unos y criticado por otros, lo cierto es que se trata de uno de los premios de arte más
polémicos del panorama internacional. En origen, el galardón fue concebido para premiar a
artistas británicos menores de 50 años, sin embargo, se ha ampliado a aquellos que, aunque no posean la nacionalidad, residen o trabajen en el Reino Unido.
Esta semana, la
Tate Britain, encargada de convocarlo, ha dado a conocer a los cuatro candidatos de este año: Enrico David, Roger Hiorns, Lucy Skaer y Richard Wright. Para ir creando expectación, la galería expondrá sus obras e instalaciones desde el 6 de octubre a enero de 2010.
DAMIEN HIRST, PREMIADO EN 1995Escultor y pintor. Los animales muertos son un elemento recuerrente en sus instalaciones. A través de estos cuerpos trata de despertar a quien los observe una actitud reflexiva sobre la sociedad. Contenedores como acuarios y vitrinas son utilizadas por Hirst para albergar a los animales en un juego entre la vida y la muerte. Provocativo e impopular, el Premio Turner cumple un cuarto de siglo. El “super realista”
Malcolm Morley lo recibió en su
primera edición, en 1984. Hubo que esperar hasta 1993 para que lo ganara por
primera vez una mujer,
Rachel Whiteread, escultora perteneciente al llamado movimiento Young British Artists. Otra mujer, Gillian Wearing, lo recibió en 1997. Años después, en 2003, volvería a dar que hablar tras diseñar la portada del suplemento de
The Guardian, G2.
Una constante en muchos de ellos ha sido su interés, consciente o no, por despertar polémica.
Howard Hoodgkin -ganador en 1985- fue elegido en 2006 uno de los gays británicos más influyentes, al tiempo que ha sido embestido por la reina Isabel II y su obra ha sido comparada con la de Matisse. Los ha habido también insistentes.
Richard Long ha sido
nominado en cuatro ocasiones, lo rechazó en la primera edición y lo logró, después de todo, en 1989. También los ha habido cuya elección ha levantado asperezas. Es el caso de
Wolfgang Tillmans, primer fótografo en recibir el Turner, en 2000,
primer ciudadano no británico en ser escogido por el jurado como ganador.
Entre las curiosidades de este cuarto de siglo de Premio Turner se cuentan su
suspensión en 1990, las nominaciones reiteradas del pintor
Lucien Freud, rey de las subastas, o la
borrachera con la que se presentó en una entrevista para un canal inglés la artista Tracey Emin.
TRACEY EMIN, NOMINADA EN 1999
La pieza que le sirvió para optar al Premio Turner dio la vuelta al mundo. "My Bed" consistía en una cama revuelta, llena de objetos, con ropa ensangrentada y condones usados. Su autora forma parte del amplio grupo de los Young British Artists y se disputa con Hirst el puesto al artista británico más polémico. Si hubiera que nombrar a los más polémicos,
Chris Ofili y
Grayson Perry estarían en todas las quinielas. Tanto antes como después de recibir el galardón todos ellos despertaron
alabanzas e iras entre autoridades, ciudadanos y críticos de arte.
The Holy Virgen Mary, de Ofili, ganador en 1998, provocó un encontronazo entre el
alcalde de Nueva York, Rudy Guiliani, y el Museo de Arte de Brooklyn durante su exhibición en 1999. En la pintura, Ofili retrataba a la Virgen acompañada de recortes de revistas pornográficas y excrementos de elefante. Ya en 2005, volvió a dar que hablar cuando representó a los doce apóstoles del Nuevo Testamento como
macacos.
MARK WALLINGER, PREMIADO EN 2007Pintor, escultor y video artista. Se ha interesado por la tradición y los valores británicos, así como su sistema de clases y la religión. Antes de ganar el Turner con "Sleeper" (2004-2005) -grabación de la "performance" que realizó durante 10 noches en un museo berlinés, por el que se paseaba vestido de oso-, Wallinger descubrió su pasión por las carreras de caballos. Grayson
Perry, ganador en 2003, recogió el galardón
vestido de su alter ego, Claire. Apasionado de la ropa de mujer, Perry acostumbra a aparecer de esta guisa en los momentos más inesperados. Pero no sólo eso. Parte de su trabajo tiene un alto contenido sexual, que reflejan escenas calificadas de
“obscenas” y “sadomasoquistas”. En la obra de todos ellos, la influencia de
Joseph Mallord William Turner (1775-1851), artista romántico del paisaje inglés al que el premio debe su nombre, resulta casi irrisoria. Pero si Turner levantara la cabeza, bien podría alarmarse o bien admitir que el arte ha evolucionado. Está por ver cómo calarán las propuestas de este año. Por ahora, se conocen los nombres de los cuatro candidatos:
Enrico David,
Roger Hiorns,
Lucy Skaer y
Richard Wright. Estas son sus
propuestas:
ROGER HIORNSEl detergente, el desinfectante, el perfume y el fuego son algunos de los materiales que Hiorns utiliza para sus instalaciones. Opta al Turner con un apartamento abandonado, cerca de Londres, y reconvertido en una cueva llena de cristales azules. "Seizure", el trabajo más ambicioso del artista, es el resultado de transformar un inmueble en un lugar mineralizado de ensueño.
ENRICO DAVID
Es escultor, pintor y creador de instalaciones. Italiano de nacimiento, pero británico de adopción, opta por primera vez al Premio Turner con dos exposiciones presentadas en Basilea y EEUU. Dicen de él que es provocador y uno de los creadores más auténticos. Este año ha presentado una muestra en la que presentó una habitación (en la imagen) basada en una instantánea surrealista de Dora Maar.

RICHARD WRIGHT
Es conocido por sus efímeros dibujos en paredes, ejecutados de acuerdo a la arquitectura del lugar en el que se encuentra trabajando. En "Quad II", una de sus últimas exposiciones, el trabajo que ha presentado ha sido fruto de una semana de dedicación. Las obras que han sido expuestas tienen en común el color blanco y las formas geométricas. Las líneas sencillas copan sus últimas composiciones.

LUCY SKAER
Puede convertirse en la tercera mujer en recibir el galardón. En su reciente instalación "A Boat Used As A Vessel", ha optado por mezclar la geometría con la pintura. Los cartabones, las mesas, las manos y los colores neutros son una constante en sus piezas. Concede terreno al dibujo, un ámbito artístico poco explotado entre los candidatos al Turner, y hace uso de grandes espacios.