Desde entonces, la pequeña provincia, considerada cuna de la historia serbia, ha sido administrada política y militarmente por las Naciones Unidas para tratar de garantizar la estabilidad de la región. Se trata del último conflicto sin resolver de la guerra en los Balcanes de los años noventa, pero la intervención de Estados Unidos a favor de la independencia de Kosovo ha sido decisiva para que llegara a producirse, puesto que numerosos miembros de la Unión Europea también la han respaldado.

Durante la jornada de hoy, el primer ministro, Hasmin Thaçi, el presidente kosovar, Fatmir Sejdiu, y el líder del Parlamento, Jakup Kraniqi, ofrecerán la declaración de independencia a la prensa tras una sesión parlamentaria y después acudirán a un multitudinario acto en Pristina, seguido por un concierto de la Orquesta Filarmónica de Kosovo, que interpretará el Himno Europeo, la "Oda a la alegría" de Beethoven. Asimismo, se espera que Sejdiu y Thaçi se dirijan en sendos discursos a los ciudadanos de Kosovo sobre las 21:50 horas GMT. Según el programa oficioso, los festejos de la independencia se prolongarán hasta la medianoche de mañana, momento a partir del cual Pristina espera recibir los primeros reconocimientos diplomáticos de parte de EEUU y varios países europeos
Oposición de Rusia y la minoría serbiaEl único problema de que Rusia forme parte del Consejo de Seguridad de la ONU, es que sus intereses no coinciden con los de las potencias occidentales ni tiene los mismos aliados. Al poder ejercer su derecho de veto sobre las resoluciones que se plantean, en algunas ocasiones, como en Irak y en Kosovo, no se toma en cuenta la posición del Kremlin. Es decir, Occidente planteó la resolución sobre la independencia de Kosovo sin necesidad de una votación porque Putin, como dirigente de Rusia, no permitiría que se aprobara.
La oposición serbia ha sido contundente. "Nunca" estarán dispuestos a consentir una "alteración de su integridad territorial", pues supondría una "violación de la ley internacional". Se acogen a la resolución 1244 de las Naciones Unidas que garantizaba que la pequeña provincia sería administrada por la ONU pero continuaría formando parte de Serbia tras la guerra de Kosovo, que terminó en 1999, poco después de la de Yugoslavia, y a la que posteriormente fue vinculada.

Ante la independencia kosovar, los expertos coinciden en que la minoría serbia que habita en la provincia, cerca de 100.000 personas, se dirigirá al norte de la región de Mitrovica, única zona de Kosovo en la que la población serbia supera a la de etnia albanesa y que, tal y como afirman analistas internacionales, permanecerá como parte de Serbia, mientras que el resto formará parte del nuevo Estado
Ayer, mientras en Pristina tenían lugar multitudinarias concentraciones, reflejo del júbilo y la alegría que sienten los albano kosovares ante la esperada noticia, Belgrado se echaba, del mismo modo, a la calle. Sin embargo, el motivo de los serbios era bien distinto. Mostraron su repulsa ante una comunidad internacional que ha ignorado la "justicia histórica" de Serbia y que no se ha planteado si quiera la "insostenibilidad económica" de Kosovo como nación.
Apoyo incondicional de EEUUParece lógico ver miles de banderas estadounidenses estos días en el que fue escenario de la "Batalla de los Mirlos", que modeló, a su gusto, la historia de Serbia como nación. Sin el incondicional apoyo norteamericano, y el consiguiente respaldo europeo, la independencia no hubiera llegado a producirse. Algunos analistas aseguran que el interés de EEUU en la desmembración de Serbia se centra en desestabilizar el patio trasero de Europa y perjudicar a uno de los principales aliados de Rusia. Años después, la guerra fría da sus últimos coletazos.

Será pues, a partir de mañana cuando comiencen a llegar los reconocimientos internacionales, seguramente Estados Unidos y numerosos miembros de la Unión Europea serán los primeros en aceptar a Kosovo como un nuevo Estado soberano en los Balcanes. Asimismo, en breve se instará a la Comisión Europea a comenzar las negociaciones con Kosovo para la firma de un Acuerdo de Asociación y Estabilización, antesala de la entrada en la UE.
Misión civil de la Unión EuropeaLas fuerzas militares lideradas por la de la fuerza multinacional para Kosovo (KFOR) y la OTAN ha prometido neutralizar el exceso de violencia, cualquiera que sea su procedencia durante el Día de la Independencia kosovar.

La UE puso en marcha ayer la operación civil más importante de las emprendidas hasta la fecha que contará con un presupuesto de 205 millones de euros para el primer año y medio de la operación. Eulex Kosovo está formada por cerca de 3.000 expertos, entre policías, jueces, fiscales y agentes aduaneros procedentes de los Estados miembros que se desplegarán en el territorio entre finales de febrero y el mes de junio, con el fin de asesorar a las autoridades kosovares en la construcción de un Kosovo "democrático, estable y multiétnico".
Está previsto que la misión europea, aceptada por unanimidad el pasado 4 de febrero a excepción de la abstención de Chipre, luche contra el crimen organizado y la corrupción; y por el cumplimiento de la justicia, el mantenimiento del orden público y el control de las aduanas.