Libertas, nuevo experimento político europeo
EL IMPARCIAL
lunes 04 de mayo de 2009, 20:16h
En un panorama político como el español, hasta las elecciones europeas se leen en clave interna. La pugna será, obviamente, entre el PP y el PSOE. Algunos otros partidos minoritarios establecidos unen sus fuerzas para los escaños de los “restos”, los que la Ley D’Hont reparte después de haber distribuido la parte del león de los eurodiputados entre las grandes formaciones.
Pero los comicios europeos también son escenario para la aparición de francotiradores. Es decir, grupos no asentados que aspiran a llamar la atención del electorado con una propuesta original y lejana al establishment partidario.
Uno de ellos ha surgido en Europa, y tendrá también candidatura en España. Se llama Libertas, y es producto de una idea y de muchos millones de euros de un exitoso hombre de negocios irlandés, joven en la cuarentena, católico y audaz: Declan Ganley.
Una parte de su fortuna se dedicará a numerosas candidaturas en los países de la Unión para el próximo junio. Posiblemente, entre sesenta y setenta millones de euros. Y su cabeza de lista para España es una persona que no peca tampoco de falta de audacia o desparpajo: Miguel Durán, el ex presidente de la Organización Nacional de Ciegos Española.
La aparición de Libertas, como es lógico, apenas puede rozar la intención de voto de los grandes partidos, pero sí puede afectar a aquellos que se reparten las migajas del pastel.
De hecho, la alianza de Libertas con Ciudadanos abre un pequeño frente en las opciones que buscan un espacio desde el no profesionalismo político, como el partido de Rosa Díez, UPyD. Libertas, además, ha agrupado a algunos pequeños partidos escindidos del PSOE (en Alicante y Castilla y León) y lanzará un mensaje clásico del modelo “hacemos política para hacer antipolítica”, como ya se ha visto anteriormente en España (Ruiz-Mateos) y, también en Francia y en Italia. La diferencia es que el dinero que tiene detrás, y el componente católico que le impregna, está prestando a Libertas algunos apoyos de peso en determinados Estados de la Unión. Por ejemplo, en Polonia, donde ha conseguido el aval de Lech Walesa. Sin contar con la Irlanda natal del fundador de Libertas y otras naciones recién incorporadas a la Unión.
A partir de ahí, todo lo demás es una incógnita. Si esa nueva apuesta consigue sentar en el Parlamento Europeo a Miguel Durán, y para ello necesitará unos 300.000 votos, podrá ser porque recaude los apoyos de los españoles que no pensaban votar, o de los que quieren hacerlo por posiciones testimoniales, casi como voto protesta.
Pero ese hecho tendría un significado político, como lo tiene que un empresario irlandés con convicciones quiera tener una presencia política en el Parlamento Europeo, y no en su puerta, como suelen trabajar los lobbies continentales.