En febrero de 2008, el Ministerio de Sanidad presentó los resultados del estudio antropométrico de la mujer española. Sin embargo, la arbitrariedad del tallaje sigue presente en las tiendas y cuatro de cada diez mujeres tiene los mismos problemas para encontrar ropa.

Quince meses después de que el Ministerio de Sanidad presentara los resultados de su estudio antropométrico, se sabe que hay mujeres con forma de campana, de diábolo y de cilindro, pero poco más. El objetivo marcado por el Gobierno de homogeneizar las tallas aún no ha llegado a las tiendas y las españolas siguen teniendo los mismos problemas que hace un año para encontrar ropa.
La portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), Ileana Izverniceanu, ha denunciado, en declaraciones a EL IMPARCIAL, que "la iniciativa tuvo mucho impacto mediático, pero en la sociedad no ha tenido ningún reflejo".
La razón es que el Gobierno ha tardado más de un año en hacer llegar a los fabricantes de ropa los parámetros derivados del trabajo. Según ha adelantado a este periódico el responsable del Instituto de Consumo, Domingo Roibás, en una semana "la aplicación informática con los resultados del estudio estará disponible para los fabricantes de ropa".

No obstante, no todas las marcas se adherirán a estos parámetros. "Es un acuerdo de autorregulación", ha explicado Roibás. Un aspecto que no ha convencido a la Federación de Consumidores Facua, que considera que "lo que tendría que hacer el Gobierno es aprobar una norma y establecer unos criterios para todos".
Su portavoz, Rubén Sánchez, lamenta "que las tallas no sirvan como referencia" para los compradores. De este modo, critica Sánchez, las mujeres se encuentran con prendas cuyo tamaño varía en función del fabricante e, incluso, ropa de la misma marca y talla con medidas diferentes.
A partir de ahora, cinco añosEn el estudio antropométrico de la población femenina participaron, de forma voluntaria, 10.415 ciudadanas a las que se les tomaron medidas del contorno de pecho, la cintura y las caderas. La finalidad era definir la forma y dimensiones del cuerpo de la mujer en España para desarrollar un sistema de tallaje estándar para todos los diseñadores de ropa.
Sin embargo, la normalización de las tallas no terminará de implantarse en las tiendas hasta dentro de varios años. "Será un proceso de unos cinco años como máximo, porque requiere un proceso industrial importante como es el cambio de patronaje", ha explicado a EL IMPARCIAL Domingo Roibás.

Lo que sí ha empezado a llegar al mercado, según el Instituto de Consumo, son los nuevos maniquíes, más ajustados a las medidas reales de la población. Es una de las medidas, al igual que el establecimiento de un Índice de Masa Corporal mínimo para las modelos, con las que se pretende transmitir una "imagen de belleza saludable".
Sin embargo, el portavoz de Facua, Rubén Sánchez, critica que esta cuestión se haya planteado en términos de "criterios éticos", en lugar de redactar una normativa que regule el sector.
El estudio masculino, paralizadoLa crisis ha frenado la segunda parte del proyecto del Ministerio de Sanidad. Por el momento no está previsto llevar a cabo el estudio antropométrico de la población masculina. Desde el Instituto de Consumo argumentan que los hombres tienen menos problemas a la hora de encontrar ropa porque ésta es menos variada y, a su vez, "los efectos colaterales de anorexia y bulimia son menores" entre los chicos.