El Papa en Tierra Santa
sábado 09 de mayo de 2009, 00:02h
Benedicto XVI ha comenzado un viaje de hondo calado, que le llevará a recorrer Oriente Medio. Antes de visitar los Santos Lugares -y el estado de Israel en su condición de Jefe del Estado Vaticano-, el Papa ha realizado una visita a Jordania, cuyas primeras valoraciones son altamente positivas. Tanto Benedicto XVI como el rey Abdallah se han esforzado en mostrar una disposición favorable al entendimiento entre dos de las religiones más importantes del planeta. Ello se ha dejado sentir en las alocuciones de ambos, cuyas notas predominantes han sido la cordialidad y las continuas llamadas al acercamiento interreligioso.
Dada la coyuntura de violencia endémica que, desde hace mucho tiempo, padece Oriente Medio, el que dos personajes de la talla del Papa y el Rey de Jordania muestren una sintonía tan sincera como inusual es un soplo de aire fresco en tan castigada zona. Al mismo tiempo, conviene tener presente el ejemplo jordano como nación musulmana respetuosa con otros credos y que, sin renunciar a las creencias mayoritarias de sus ciudadanos, sabe convivir en perfecta armonía con quienes no profesan la misma fe. Benedicto XVI lo sabe y de ahí su loable intención de tender puentes. Tras Amman, espera Israel. Ojalá los resultados en Jerusalén sean tan esperanzadores como los obtenidos en el reino hachemí. Sería una excelente noticia.