El Fútbol Club Barcelona se proclamó campeón de la Copa del Rey tras destrozar las ilusiones de un Athletic que se adelantó en un primer momento. Touré, Messi, Bojan y Xavi pusieron los cuatro tantos que sepultaron el gol de Toquero. Puyol levantó el vigésimo quinto trofeo copero del Barcelona, tras ser entregado por S.M. el Rey Don Juan Carlos. Por Javier Nuez
A pesar de que el Barcelona partía como principal favorito para llevarse la final, la afición del Athletic esperaba que sus "leones" pudieran derrotar con garra e intensidad el arte convertido en fútbol que despliega el equipo de Guardiola sobre el campo. Y lo cierto es que al comenzar el partido parecía que iba aser así.
El Barcelona no encontraba su sitio ante un Athletic que salió ordenado y llevando la presión a todo el campo. Tal fue el abrume del juego rojiblanco que Toquero se elevó sobre el cielo de Valencia para enviar el esférico al fondo de la red a la salida de un córner en el minuto nueve del encuentro. Frenesí en los bilbaínos y desconcierto en las filas culés.
Llegaban los mejores minutos del Athletic, cuya defensa no podían penetrar los delanteros azulgranas, con un centro del campo ordenado y una delantera que presionaba. Quizás para desbaratar el orden rojiblanco, Touré se disfrazó de Messi y protagonizó una arrancada en el medio campo que le llevó hasta la frontal y desde ahí, con un derechazo impecable, batió a Iraizoz. Corría el minuto 31.
Feo detalle del costamarfileño en la celebración al hacer un corte de mangas a la afición del Athletic. Justo después Eto´o se encargó de pedir disculpas a los aficionados. A partir de este momento, el Barcelona pareció sacar el látigo y fue acorralando a los “leones”, encerrados en su área. Una falta de Alves que rozó el marco de Iraioz acabó con la primera mitad.
Diez minutos para sentenciar la finalTras la reanudación, la afición bilbaína esperaba una nueva reacción de los de Caparrós, pero algunos aún esperan que el Bilbao aparezca en el césped de Mestalla. La reacción llegó por parte del equipo de Guardiola, que arrolló de principio a fin.

En cinco minutos Messi había protagonizado tres ocasiones claras, hasta culminarlas con el segundo gol azulgrana en el minuto 54. Tres minutos después Bojan ponía el tercero y en el minuto 63 Xavi culminaba el resultado con un golazo de falta. Diez minutos bastaron para que el Barcelona confirmara su vigésima quinta Copa del Rey.
Tan sólo un aficionado del Athletic se encargó de enturbiar el partido al lanzar una lata a la cabeza de Dani Alves. Con la ayuda de una afición ejemplar, la Policía se llevó detenido al responsable.