Zapatero tendrá que explicar el cambio de la misión al Congreso
El Ejército español, preparado para retirarse de Kosovo
martes 19 de febrero de 2008, 01:18h
La proclamación de independencia de Kosovo ha cambiado los términos de la misión efectuada por las fuerzas internacionales de la KFOR, entre ellas las españolas, en la antigua provincia serbia, según han destacado a EL IMPARCIAL altos mandos militares. No obstante, la retirada de las fuerzas aliadas sólo se produciría tras un acuerdo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y sería ejecutada por la OTAN. El Gobierno de Rodríguez Zapatero se plantea la oportunidad de comparecer ante la Diputación Permamente del Congreso de los Diputados (órgano que mantiene la continuidad de la Cámara tras su disolución por la convocatoria electoral), apenas tres semanas antes de las elecciones generales, para dar cuenta del cambio de condiciones en la misión que llevan a cabo los 585 militares españoles encuadrados en la fuerza internacional.
La decisión tomada ayer por los Veintisiete países de la Unión Europea de que cada estado miembro "decidirá, según sus prácticas nacionales y sus reglas jurídicas, si reconoce o no la secesión", coloca en una posición comprometida al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero. España es el único de los grandes países europeos contrario a la independencia de Kosovo, reconocida por Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Austria, Polonia, Dinamarca, Suecia y Finlandia. Estados Unidos, por boca de su presidente George W. Bush, dio su visto bueno el lunes al nuevo Estado kosovar.
El Estado Mayor de la Defensa (EMAD) y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) han enviado al Gobierno valoraciones sobre el cambio de misión y los "riesgos y amenazas" que asumen los militares españoles tras la independencia de Kosovo. El secretario general de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) -la organización más activa en defender el asociacionismo en las Fuerzas Armadas-, Mariano Casado, ha señalado a EL IMPARCIAL que "el Gobierno está en la obligación de explicar en sede parlamentaria los cambios producidos en la misión y determinar bajo qué circunstancias se producirá su regreso, de la misma manera que en su día se aprobó el envío de dichas tropas".
La eventual retirada de las fuerzas de KFOR no se produciría antes de las elecciones del 9 marzo, ya que es una decisión que debe someterse al Consejo de Seguridad de la ONU y acordar una resolución que supere a la actual 1244. Posteriormente, será la OTAN quien ordene el repliegue militar, tanto de las fuerzas de los 24 países miembros como de los 11 que no pertenecen a la Alianza Atlántica.
Según la estimación de los servicios de inteligencia españoles al Gobierno de Pristina le interesa la permanencia de las fuerzas internacionales en su territorio hasta que Kosovo se integre en la OTAN, meta final de Estados Unidos. Ello supondría un duro golpe para Rusia, pero un "seguro" a prueba de cualquier intento serbio de utilizar nuevamente la vía armada en su antigua provincia.