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Colección de Historia Militar de España

"El arte de la guerra es anterior al arte militar"

miércoles 27 de mayo de 2009, 10:55h
La Historia Militar está más viva que nunca. Este martes ha sido presentado el primer tomo de una colección dedicada a esta materia y que arranca con el estudio del "arte de la guerra" durante la Prehistoria.
Este martes 26 de mayo de 2009 se presentó el primer tomo de la Historia Militar de España, una obra emprendida por la Real Academia de la Historia (RAH) y la Comisión Española de Historia Militar que supone un gran esfuerzo de actualización científica para la difusión de una materia que cada vez suscita mayor interés: la Historia de la Guerra y de lo Militar como fenómeno cultural y social de gran importancia.

En el acto intervinieron Gonzalo Anes, director de la RAH, el almirante Rafael Sánchez-Barriga, presidente de la Comisión Española de Historia Militar, Hugo O’Donnell y Duque de Estrada, duque de Tetuán, académico de Número de la RAH y Vicepresidente de la Comisión Española de Historia Militar y Martín Almagro Gorbea, académico de Número y Anticuario de la RAH.

Durante su intervención, Gonzalo Anes se refirió al interés de la Corporación por completar el conocimiento del pasado, fiel a su principio fundacional, expresado en 1738, de contribuir a esclarecer los aspectos históricos que necesitasen mayor atención. Comentó en este sentido como la RAH ha venido, desde hace años, interesándose por las biografías (prueba de ello son los cincuenta tomos del gran Diccionario Biográfico Español, ya completo) y por la historia política y así como por la militar. Anes señaló como la Comisión Española de Historia Militar tomó la decisión de elaborar una Historia Militar de España por iniciativa del representante en su seno de la RAH, el inolvidable y admirado compañero Juan Pérez de Tudela y Bueso para quien tuvo un entrañable recuerdo. Según Gonzlo Anes, este acuerdo responde a la necesidad de integrar en una obra las investigaciones más actuales, para que se difunda su contenido y para colocar a la historiografía militar en el nivel que le corresponde en el mundo de hoy. Con el fin de asegurar la máxima objetividad en el estudio del pasado, la Comisión Española de Historia Militar ha solicitado la colaboración de los más acreditados estudiosos e investigadores, civiles y militares y ha encargado la dirección general de la obra y la particular de cada uno de los tomos correspondientes a un académico de número de la Real Academia de la Historia.

El almirante Rafael Sánchez-Barriga, tras destacar las antiguas y profundas relaciones entre la Armada y la RAH, señaló que esta Historia Militar de España servirá de referencia tanto a los estudiosos del tema como a los alumnos de las academias y escuelas militares. La obra, señaló, no se entiende como un relato de batallas y conflictos; antes bien, engloba todos aquellos aspectos en los que Ejércitos y Armada influyeron en la sociedad española y tiene como finalidad superior dar a conocer nuestra Historia Militar y su influencia en la Historia Universal.

Hugo O’Donnell, en su intervención como director del proyecto, ha definido los objetivos de la obra y ha efectuado un profundo repaso historiográfico a sus precedentes. En su concepción, una historia militar debe ser una historia general de lo militar, que, por lo tanto, se diferencie de una historia de la guerra o de los conflictos armados y también de una historia de las instituciones militares, pero que las englobe a ambas. Según O’Donnell, se ha elegido designar el trabajo como Historia Militar de España, para aplicar así el término «militar» en su sentido más extenso. El objetivo, por lo tanto, es abarcar todo lo «perteneciente o relativo a la milicia y a la guerra», como se define en el diccionario de Real Academia Española. De igual forma se ha pretendido que la veterana Marina, cuya historia es inseparable de la proyección de España, así como la joven Aviación, gocen de su propia parcela y se estudien integradamente y en el porcentaje que les corresponde, ya que ambas son igualmente militares.

La obra se ha desarrollado en función de una doble vertiente: la cronológica y la geográfica. A este respecto, O’Donnell señaló que las fechas son los nudos histórico-militares y, en ellas, las batallas no sólo revisten el interés de su causa y de su consecuencia, sino que son un termómetro aplicado en día y hora de estrategia, táctica, artillería, fortificación, organización, administración de los ejércitos… En todos estos aspectos España tiene su propia historia, que no es un simple reflejo o adaptación de los factores de la historia europea, aunque tampoco sea ajena a ellos. La intención ha sido en todo momento tenerla en cuenta en el tratamiento cronológico como proyección de lo propio.

Por otro lado, O’Donnell ha defendido la incorporación de la Prehistoria a la colección ya que en las bandas y los grupos de hombres armados, inmersos en un marco «prepolítico», se pueden encontrar ya algunos de esos caracteres diferenciadores que se reconocerán después como españoles en la comunidad internacional, y porque ya en los orígenes de la humanidad apunta la guerra como un hecho social de la mayor relevancia y trascendencia; tal y como señaló el general-historiador José Almirante (1823-1894): «El arte de la guerra es muy anterior en existencia al arte militar, como la inspiración precede a la regla, como el poema precede a la historia, como el hecho precede a la precaución…». En este sentido, la época anterior a la unificación de España dio sentido político a lo que ya desde los siglos anteriores era una realidad cultural, geográfica y étnica, reconocida por los poderes más extensos que la habían subyugado.

Según O’Donnell la obra que se presenta es el resultado de un esfuerzo conjunto de historiadores, civiles y militares, cuyo criterio y cátedra les han parecido inexcusables. El proyecto ha contado también con la colaboración de Enrique García Hernán como Coordinador Científico y José María Blanco Núñez como Coordinador Técnico.

Por último, Martín Almagro Gorbea, coordinador de este primer volumen, ha subrayado la importancia de que una Historia Militar de España se inicie en la Prehistoria, algo que no es habitual en este tipo de obras, pero que gracias a esta amplitud de miras, ofrecerá claves que permitirán entender mejor etapas posteriores.

Según Almagro, en este primer volumen se pretende ofrecer una visión general desde las primeras experiencias bélicas y la aparición de los primeros guerreros, ejércitos y fortificaciones en la península Ibérica hasta el final de la Antigüedad. La guerra, entendida como un fenómeno social universal y de suma importancia, se manifiesta en las sociedades prehistóricas con unas características específicas. Como de ella dependía la supervivencia del grupo, condicionaba todo el sistema cultural desde la economía, la demografía, la organización familiar y la estructura del poblado hasta las creencias religiosas con la aparición de divinidades guerreras, los ritos y la ideología.

Se analiza, por tanto, la aparición de una organización guerrera sistemática, las primeras armas, los primeros conflictos documentados, las primeras fortificaciones y, más importante aún, la aparición, a partir del Calcolítico, del “guerrero” como “especialista en la defensa” con preparación física y psicológica especial y dotada de fuerza mágica heredada de tradiciones chamánicas ancestrales, lo que facilitaría su posterior transformación en “caudillo” con devoti o seguidores vinculados a él hasta la muerte.

Esta actividad especializada aumenta en la edad de Bronce, en la que la guerra se institucionaliza en el campo social e ideológico, hasta alcanzar su última evolución en los pueblos prerromanos y finalizar con la inclusión de Hispania en los conflictos de los grandes imperios de la Antigüedad. Este primer volumen esta estructurado en cuatro partes: la primera se dedica a La guerra en la Hispania prerromana, la segunda parte se ha dedicado a los Conflictos coloniales y conquista romana, la tercera a Roma y el ejército hispano-romano (II a. C. – V d. C.) y la cuarta parte lleva por título La guerra en el mar. Cada capítulo ha sido realizado por un especialista en la materia, y mantiene la misma estructura unitaria de la obra a la vez que respeta la concepción personal de cada autor, a fin de dar unidad y flexibilidad a la obra.
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