Nueves militares resultaron heridos
Un tiroteo entre militares y narcos registra 18 muertos en Acapulco
lunes 08 de junio de 2009, 09:54h
Un total de 18 personas murieron como consecuencia del enfrentamiento entre militares mexicanos y sicarios del narcotráfico la madrugada del domingo en la turística ciudad de Acapulco, en la costa occidental de México, según informaron las autoridades. Según la Secretaría de Defensa Nacional mexicana el violento incidente se cobró la vida de dos militares y 16 sicarios de las bandas del narcotráfico, a la vez que dejó a nueve soldados heridos.
Un total de 18 personas murieron como consecuencia del enfrentamiento entre militares mexicanos y sicarios del narcotráfico la madrugada del domingo en la turística ciudad de Acapulco, en la costa occidental de México, según informaron las autoridades. Según la Secretaría de Defensa Nacional mexicana el violento incidente se cobró la vida de dos militares y 16 sicarios de las bandas del narcotráfico, a la vez que dejó a nueve soldados heridos.
El enfrentamiento, en el que murieron dos soldados, se produjo en una zona de influencia del cártel de los Beltrán Leyva, un violento grupo de narcotraficantes ex aliados y ahora rivales del líder del cártel de Sinaloa, Joaquín "el Chapo" Guzmán, el hombre más buscado del país.
Los sicarios dispararon desde una casa, lanzando granadas a los soldados que los rodeaban, según informó una fuente militar. El enfrentamiento se produjo en una de las zonas más antiguas de Acapulco, más residencial que hotelera.
Las fuentes oficiales también aseguraron que durante el enfrentamiento se logró la detención de cinco personas y la confiscación de 36 armas largas, 13 cortas, dos lanzagranadas, 13 granadas de fragmentación, 525 cartuchos de diversos calibres, 180 cargadores y ocho vehículos. Por su parte, el presidente mexicano, Felipe Calderón, manifestó sus condolencias a los familiares de los militares fallecidos.
El incidente forma parte de los enfrentamientos constantes entre los poderosos cárteles de la droga, que luchan entre sí y contra las fuerzas de seguridad por el control de territorios y para llevar estupefacientes a Estados Unidos, el principal consumidor del mundo.
El Gobierno de Felipe Calderón mantiene movilizados a unos 45.000 soldados en todo el país, pese a lo cual la violencia continúa y sólo en 2008 dejó 6.300 muertos, mientras que en lo que va de año son ya 2.300 los muertos.
Acapulco fue escenario de choques entre narcotraficantes años atrás, con crímenes que incluyeron decapitaciones, pero la zona había permanecido relativamente tranquila entre 2007 y 2008.