reforma de la ley del aborto
Rajoy votará en contra "no porque lo diga nadie" y Blanco habla de "hipocresía"
jueves 18 de junio de 2009, 14:58h
El presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró en relación con el último comunicado de la Conferencia Episcopal contra la reforma de la Ley de Aborto, que él no es un "comentarista" y que "cada uno puede decir lo que quiera". Por su parte, el ministro de Fomento, José Blanco, tilda de "hipocresía" que se critique una ley mejora "la anterior, que regía cuando gobernaba el PP".
A su llegada a la reunión de líderes del PPE en Bruselas que tradicionalmente precede a la Cumbre de la UE, Rajoy fue preguntado por el comunicado que aprobó hoy la Conferencia Episcopal, en el que pide a los político que rechacen la reforma que está planteando el Gobierno y recalca que ningún católico coherente puede avalarla. "Yo no soy comentarista de lo que diga la Conferencia Episcopal ni de lo que diga nadie. Cada uno puede decir lo que quiera y yo como dirigente político tomo posiciones sobre los temas", declaró el líder de los 'populares'.
El líder del PP afirmó que es "un disparate hacer una Ley de Plazos" como la que propone el Gobierno socialista que, a su juicio, es "contraria" a lo que ha dicho sobre el aborto el Tribunal Constitucional. "Es lo que creo yo, por tanto votaré en contra", enfatizó. Es más, destacó que es "un disparate monumental" que un padre o una madre no pueda asesorar a sus hijas de 16 años "en una circunstancia tan difícil como es un embarazo". Por eso, insistió en que votará en contra "y no porque lo diga nadie".
Mientras, el ministro de Fomento y vicesecretario general del PSOE, José Blanco, que se ha definido públicamente como católico, indicó que le parece que hay "hipocresía" cuando se critica la nueva ley, "que sólo se diferencia de la anterior, que regía cuando gobernaba el PP, en el que tiene más garantías para las mujeres y para los profesionales que practican abortos dentro de la legalidad".
Por su parte, el secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Eduardo Madina, se mostró esperanzado en que "llegará el día en que la Iglesia católica sepa respetar las decisiones que no le competen" y que corresponden a los diputados, del mismo modo que éstos han "aprendido a respetar las decisiones que la Iglesia católica adopta en su jerarquía, en la Conferencia episcopal".